barrio de Embajadores

Lavapiés

Popularmente Lavapiés, de origen discutido: su forma antigua es Avapiés, y la tradición lo liga a una fuente donde se lavaban los pies a la entrada del barrio. Oficialmente Embajadores, por la calle homónima, que la tradición atribuye a los embajadores aposentados en la zona. Ambos nombres tienen explicaciones debatidas.

Lavapiés fue arrabal y, según la tradición, judería, extramuros de la villa. Su forma antigua, Avapiés, se explica por una fuente donde se lavaban los pies a la entrada del barrio, aunque el origen del nombre sigue discutido. Es el Madrid castizo de las corralas, los patios de vecindad como la Corrala del Mesón de Paredes, y de los oficios del cuero junto al Rastro, en la Ribera de Curtidores. Lo recorren las calles de Embajadores, del Ave María y del Mesón de Paredes. Del arrabal de conversos y manolos ha pasado a ser uno de los barrios más diversos de Madrid, un cruce de lenguas y mercados.

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