Ronda de Valencia
Barrio de las Letras · Embajadores
El nombre deriva del portillo de Valencia, pequeña abertura en la cerca de Felipe IV situada frente al arranque de lo que hoy es la calle de Valencia. La ronda tomó su nombre de esa puerta, y la puerta lo tomó del camino que arrancaba allí hacia Levante.
La Ronda de Valencia recorre el arco sur del antiguo perímetro amurallado de Madrid, desde la glorieta de Embajadores hasta la de Atocha, una distancia de unos 250 metros. Su trazado coincide con el camino de ronda que discurría entre el caserío y la tapia de ladrillo y arena mandada construir por Felipe IV en 1625 con fines ante todo fiscales: no era una muralla defensiva sino un instrumento para controlar el cobro de impuestos a las mercancías que entraban a la ciudad. La cerca medía unos diez kilómetros y se completó hacia 1649.
El portillo de Valencia, que daba nombre a este tramo, aparece en el plano de Teixeira (1656) todavía con el nombre de portillo de Lavapiés, por hallarse al comienzo de esa calle. En 1778 se reconstruyó con un arco de fábrica y recibió el nombre de portillo de Valencia, porque señalaba el inicio del camino real hacia Levante. Al derribarse la cerca tras la revolución de 1868, el portillo desapareció con ella, pero el nombre quedó fijado en la calle.
Tras el derribo, el tramo se integró en el llamado paseo de la Ronda, un bulevar arbolado con doble calzada, paseo central y raíles de tranvía que circundaba el sur de la ciudad. A mediados del siglo XX ese bulevar era aún una alameda transitable: en una fotografía de 1946 conservada en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Martín Santos Yubero retrató la acera arbolada del número 8, esquina con Mesón de Paredes, con autobuses, sidecares y el rail del tranvía al fondo.
La fisonomía cambió radicalmente en los años 60, cuando se suprimió el bulevar para ampliar las calzadas al automóvil. En 1968 se inauguró el llamado Scalextric de Atocha, una red de pasos elevados en la glorieta que liquidó el carácter peatonal del extremo oriental de la ronda. En 1985 el alcalde Enrique Tierno Galván ordenó desmontar la estructura; las obras concluyeron en 1986 y un túnel sustituyó los viaductos.
La calle conserva varios edificios de interés. En el número 2 se levanta la antigua casa de empeños del Monte de Piedad, obra de Fernando Arbós y Tremanti de 1878; desde 2002 la ocupa La Casa Encendida como centro cultural. El número 5 alberga una nave de maderas de 1904, firmada por José Purkiss Zubiría. En el número 35 estuvo la fábrica de galletas Pacisa (1922), de ladrillo neomudéjar; el edificio fue reformado en 2002 para sede del Circo Price, la institución que se trasladó desde la plaza del Rey. Desde 1956, el número 3 lo ocupa la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Industrial de la Universidad Politécnica de Madrid. En el extremo de la glorieta de Embajadores se sitúa la Real Fábrica de Aguardientes, Naipes y Tabacos, construida a partir de 1781 por Manuel de la Ballina, reutilizada como fábrica de cigarros desde 1809 y hoy reconvertida en centro cultural bajo el nombre de Tabacalera.
En 1946 Martín Santos Yubero fotografió la esquina del número 8 con Mesón de Paredes cuando el bulevar arbolado de la ronda seguía siendo un espacio de paseo: en la imagen coexisten el rail del tranvía, un sidecar aparcado y una madre con su hijo caminando por la alameda. Veinte años después ese escenario había desaparecido bajo el asfalto.
Sus nombres
- Camino de ronda (sin nombre oficial)1625–1868
- Paseo de la Ronda / Ronda de Valencia1868–c. 1960
- Ronda de Valenciac. 1960–actualidad
Ver fuentes (8)
- Ronda de Valencia — Wikipedia (es)
- Calle de Valencia (Madrid) — Wikipedia (es)
- Rondas de Madrid — Wikipedia (es)
- Cuando la Ronda de Valencia era un bulevar — Biblioteca ETSIDI UPM
- Históricos caminos de ronda de Madrid — Cosas de Los Madriles
- Historias matritenses: Puertas y portillos de Madrid
- Fábrica de Tabacos (Madrid) — Wikipedia (es)
- Pedro de Répide, Las calles de Madrid (2003 [1921])