Calle de Jesús y María
Barrio de Embajadores
El nombre procede de un santuario o capilla dedicada a la devoción de Jesús y María que existió en esta calle, bajo la administración de la hermandad de la Vera Cruz o del Calvario, afiliada al convento de San Francisco el Grande. La denominación figura ya en el plano de Texeira (1656), lo que la convierte en uno de los topónimos más antiguos del barrio.
La calle discurre desde la plaza de Tirso de Molina hasta la confluencia de las calles de Lavapiés y de San Carlos, en el barrio de Embajadores, distrito Centro. Su traza y su nombre aparecen documentados en el plano de Texeira de 1656 y en el de Espinosa de 1769, lo que acredita su antigüedad anterior a cualquier racionalización del callejero.
Peñasco y Cambronero, en su repertorio de 1889, establecen la filiación del topónimo: en esta calle hubo un santuario de Jesús y María, propio de una hermandad del convento de San Francisco. Esa hermandad era la de la Vera Cruz o del Calvario, que organizaba la procesión del Viacrucis franciscano los viernes de Cuaresma y el Viernes Santo, recorriendo desde el convento hasta el calvario situado donde hoy corre la calle del Calvario, contigua a la de Jesús y María. El santuario servía, pues, de capilla devocional en el itinerario penitencial.
Pedro de Répide recoge una tradición alternativa sobre el origen del nombre, según la cual un clérigo pintó una imagen de la Huida a Egipto que fue adquirida por el gremio de los aguadores de Madrid. Estos la colocaron en la capilla que habían construido en la calle y la intitularon Jesús y María. Ambas tradiciones convergen en el mismo objeto material — una imagen devocional de ambas figuras — y no se contradicen necesariamente, pues la capilla de los aguadores pudo ser el mismo espacio que el santuario franciscano o estar en su inmediata proximidad.
La zona en la que se inserta la calle era, ya en el siglo XVI, uno de los arrabales populares de Madrid: Mesonero Romanos anota que los terrenos costaneros por donde corren las calles de Jesús y María, Lavapiés, del Olivar y del Ave María eran célebres entonces por sus ventorrillos, tabernas y bodegones. Esa condición de arrabal artesano y de servicios persistió durante los siglos siguientes, con presencia documentada de construcciones privadas al menos desde 1751.
Antes de la racionalización del nomenclátor municipal de 1835, existían en Madrid otras dos calles con la misma denominación. Una corresponde a la actual travesía de Belén; la otra, a la actual calle de Almadén. Répide precisa que el plano de Espinosa de 1769 rotula como «Jesús y María» el tramo comprendido entre la calle de Pelayo y la travesía, aunque la documentación archivística confirma solo uno de los dos casos anteriores.
Según la tradición recogida por Répide, el gremio de aguadores de Madrid compró a un clérigo una pintura de la Huida a Egipto, la instaló en su capilla de esta calle y la llamó Jesús y María. Los aguadores, que abastecían de agua a domicilio a una ciudad sin red de distribución, tenían así su propio oratorio en el barrio donde vivían y trabajaban.
Sus nombres
- Calle de Jesús y MaríaAnterior a 1656 — presente
Ver fuentes (6)
- Calle de Jesús y María — Wikipedia
- Madrid: sus viejas calles — Jesús y María (Paco López-Hernández, 2023)
- Por las calles de Madrid — Calle de Jesús y María (José Manuel Azcona Jaén, 2015)
- Peñasco de la Puente, H. y Cambronero, C. — Las calles de Madrid: noticias, tradiciones y curiosidades (1889)
- Mesonero Romanos — El antiguo Madrid, tomo II (Biblioteca Virtual Cervantes)
- Madrid: sus viejas calles — Calvario (Calle del)