Travesía de la Comadre

Barrio de Embajadores

El nombre deriva de la antigua Calle de la Comadre de Granada, que fue la denominación de la actual Calle del Amparo hasta 1834-1878. La travesía, que desemboca en esa arteria, heredó el apelativo en 1835 al renombrarse el nomenclátor. «Comadre» alude a una partera granadina que ejerció en el barrio de Lavapiés durante el siglo XVII y cuya fama popular dejó su nombre en la calle principal antes de que esta adoptara el de Amparo.

La Travesía de la Comadre une la Calle del Amparo con la Calle de Jesús y María en el barrio de Embajadores, distrito Centro. Es un pasaje corto y transversal, típico del entramado irregular que el plano de Texeira de 1656 ya recoge en esta zona del arrabal sur de Madrid. Hasta 1835 la calle se llamaba Travesía de la Esperancilla, nombre que aparece en los planos históricos de la zona. Ese año, en el marco de la reforma del nomenclátor impulsada por el marqués viudo de Pontejos, la travesía adoptó el nombre de la calle madre que la cruzaba: la Calle de la Comadre de Granada. Esa calle principal —⁠la que hoy es el Amparo⁠— figura en los planos de Texeira (1656) y Espinosa (1769) como «Calle de la Comadre de Granada» y también, en alguna fuente, como «Calle de la Rosa». En 1834 Pontejos la simplificó a «Calle de la Comadre»; en 1878 recibió el nombre actual de Calle del Amparo. Al cambiarse el nombre de la arteria principal, la travesía conservó el apelativo anterior, que a partir de entonces quedó como eco de un nombre ya desaparecido del callejero mayor. El referente del nombre es una partera de origen granadino que ejerció en el barrio durante el reinado de Felipe IV (1621-1665). La tradición oral la vincula a la asistencia del parto de doña Guiomar de Mendoza, dama de la corte. Según varias versiones recogidas por cronistas del siglo XIX, la comadrona tenía por costumbre colocar en una redoma con agua un capullo de rosa de Alejandría —⁠o una flor de temporada, según la variante⁠— ante una estampa de la Virgen: la apertura del capullo mientras atendía el parto anunciaba buen desenlace. Pedro de Répide, en «Las calles de Madrid», recoge la leyenda pero advierte que el nombre Amparo de la calle posterior «parece más bien indicar la existencia de algún refugio para los menesterosos», lo que abre una lectura distinta para la calle principal sin invalidar el origen popular del apelativo «comadre». La travesía perteneció durante los años treinta del siglo XX a la oleada de homenajes a figuras del teatro y las artes. Entre esa década y 1941 figuró en los planos con el nombre de Emilio Mario, en recuerdo de Emilio López Chaves (Granada, 1838 - Madrid, 1899), actor y director del Teatro de la Comedia desde su inauguración en 1874. En 1941 recuperó el nombre de la Comadre, que conserva. Vale notar que la calle Emilio Mario de Chamartín, también dedicada a este actor, pervivió sin interrupción, de modo que el homenaje quedó duplicado en el callejero.
Durante los años treinta la travesía llevó el nombre de Emilio Mario en honor al actor granadino Emilio López Chaves (1838-1899), alma del Teatro de la Comedia desde 1874. El homenaje resultó efímero: en 1941 la calle volvió a llamarse de la Comadre. Paradójicamente, Emilio Mario era él mismo granadino, igual que la partera cuya fama dio nombre original a la calle, aunque ninguna fuente vincula ambas figuras más allá de esa coincidencia de origen.

Sus nombres

  • Travesía de la EsperancillaAnterior a 1835 (documentada en planos históricos)
  • Travesía de la Comadre1835
  • Emilio MarioAños 1930 – 1941
  • Travesía de la Comadre1941 – actualidad
Oficios Gremios origen disputado
Ver fuentes (11)

Cruces y bocacalles