Calle de Soler y González

Lavapiés·Embajadores

El nombre procede de los apellidos de los dos propietarios que en 1880 poseían las dos únicas fincas de la calle, una a cada lado, pues su escasa longitud solo daba cabida a una casa por acera. La denominación anterior, de la Pingarrona, era nombre popular derivado, según la versión más extendida, de una mujer apodada así que regentaba un ventorrillo en la calle, aunque la hipótesis más plausible para varios autores apunta al apellido Pingarrón, familia originaria de Getafe documentada en la zona desde el siglo XVII.

Entre la calle de Jesús y María y la calle de la Espada, en el barrio de Embajadores, corre una calle corta y discreta, con una sola finca a cada lado. El Ayuntamiento la bautizó en 1880 con un recurso de pura economía: como solo había dos propietarios, uno frente al otro, plantó los dos apellidos juntos en la placa. Nadie anotó sus nombres de pila, así que quedaron para siempre como dos vecinos sin biografía. Pero el barrio la llamaba de otra manera: la Pingarrona. Hay dos historias sobre de dónde salió. La más sabrosa apunta a Juana, una mujer que regentaba allí un ventorrillo, célebre por su estatura, su genio bravo y su pasión por el baile; siempre era la primera en romper a bailar frente a la ermita de la Cruz de Caravaca. La otra, más creíble, lleva el nombre a los Pingarrón, hidalgos de Getafe documentados en la zona desde el siglo XVII. Aquí vivió Luciano Francisco Comella, uno de los dramaturgos más taquilleros de su tiempo, a quien Leandro Fernández de Moratín ridiculizó en La comedia nueva o el café. El éxito no lo salvó de quedar fijado como caricatura para la posteridad.
En la calle de la Pingarrona vivió el dramaturgo Luciano Comella, a quien Moratín retrató como paradigma del mal gusto teatral en La comedia nueva o el café (1792). Comella, que era el autor más representado de Madrid, intentó que la obra fuera censurada por la Vicaría. La pieza, en cambio, sobrevivió y se convirtió en uno de los textos de referencia del teatro ilustrado español; el nombre de Comella quedó ligado para la posteridad a la calle donde vivía.

Sus nombres

  • Calle de la PingarronaAnterior a 1880 (documentado al menos desde el siglo XVIII)
  • Calle de Soler y GonzálezDesde 1880
Personas Otras personas origen disputado
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