Calle de Juanelo

El Rastro·Embajadores

Recibe el nombre de Gianello Torriani (c. 1500–1585), ingeniero y relojero cremonés conocido en España como Juanelo Turriano, que tuvo casa en esta calle durante su etapa madrileña al servicio de Felipe II. El nombre aparece ya en el plano de Pedro Texeira (1656), lo que lo convierte en uno de los topónimos más antiguos y estables del barrio de Embajadores.

La calle recuerda a Gianello Torriani, ingeniero y relojero cremonés conocido en España como Juanelo Turriano. Carlos I lo trajo hacia 1529 para su relojería de corte, y Felipe II lo reclamó para Madrid como Matemático Mayor. Su gran obra estaba en Toledo: el Artificio que subía agua del Tajo casi cien metros hasta el Alcázar. Aun viviendo allí, tuvo suelo en Lavapiés, justo donde brotaría su nombre. La vía corre por Embajadores, entre la calle de Jesús y María y la plaza de Cascorro. Trazado y topónimo apenas se han movido desde el XVII: el plano de Texeira ya la rotulaba así en 1656. Por sus portales pasaron vecinos de peso. El pintor barroco Sebastián Muñoz murió aquí en 1690 al caer de un andamio. En el número 18 vivió Jovellanos entre 1782 y 1798, con lápida en la fachada desde 1982. Y en el número 3 nació, en diciembre de 1914, Hildegart Rodríguez, la niña prodigio socialista.
El Smithsonian Institution de Washington conserva un monje franciscano articulado, atribuido a Juanelo Turriano y datado hacia 1560, que camina en trayectoria cuadrada, se golpea el pecho con el brazo derecho, eleva una cruz y un rosario con el izquierdo y mueve la cabeza como si rezara, impulsado por un resorte de cuerda. La leyenda toledana del Hombre de Palo —⁠figura que supuestamente recorría calles pidiendo limosna para su creador y fue destruida por la Inquisición⁠— es la historia más divulgada sobre Turriano, pero su existencia real no ha sido documentada con certeza y no hay relación directa con la calle madrileña.

Sus nombres

  • Calle de Juaneloanterior a 1656 – actualidad
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