Plaza de Cascorro
Barrio de Embajadores
El nombre proviene del pueblo de Cascorro, en la provincia cubana de Camagüey, donde el soldado madrileño Eloy Gonzalo García llevó a cabo una acción arriesgada el 26 de septiembre de 1896 durante el cerco mambí a la guarnición española. El Ayuntamiento erigió un monumento en la plaza en 1902, y el nombre popular que los vecinos ya usaban quedó oficializado en 1941, desplazando el de Nicolás Salmerón que el municipio había impuesto en 1913.
La plaza ocupa el espacio que antes del siglo XX era un nudo irregular entre la antigua Plazuela del Duque de Alba y el conjunto de calles del arrabal de San Millán. Pedro de Répide, siguiendo a Mesonero Romanos, describe cómo ese confuso complejo urbano fue pintado por Goya en cartones como El ciego de la guitarra y utilizado por Ramón de la Cruz como escenario de sus sainetes dieciochescos. En el extremo sur de ese espacio se acumulaba el llamado «tapón del Rastro»: una manzana de casas vetustas flanqueada por las calles del Cuervo y de San Dámaso que cerraba el paso hacia la Ribera de Curtidores. Mesonero Romanos ya reclamaba su demolición en El Antiguo Madrid, y Fernández de los Ríos insistió en la necesidad de la reforma. La expropiación, iniciada hacia 1905 bajo el alcalde Alberto Aguilera, costó al municipio 611.923 pesetas y suprimió siete inmuebles. La plaza resultante fue inaugurada el 22 de junio de 1914.
El vínculo con Cascorro arranca del 22 de septiembre de 1896. Ese día las fuerzas mambisas bajo mando de Máximo Gómez cercaron el pueblo cubano de Cascorro (municipio de Guáimaro, Camagüey, a unos sesenta kilómetros al este de la capital provincial), donde se defendía una guarnición española de unos 170 hombres al mando del capitán Francisco Neila. El cerco duró alrededor de trece días. En algún momento de ese periodo —las fuentes discrepan sobre la fecha exacta: el Museo del Ejército cita el 5 de octubre, Wikipedia sitúa la acción el 26 de septiembre— el cabo Eloy Gonzalo García se ofreció voluntario para incendiar un edificio desde el que el enemigo batía las posiciones españolas. Llevaba un fusil Máuser, una lata de petróleo y cerillas; se ató una cuerda a la cintura para que sus compañeros pudiesen recuperar su cuerpo si caía. Logró prender fuego al edificio y regresó herido levemente. Sus compañeros le recogieron tirando de la cuerda. El 4 de octubre entró una columna de socorro y la guarnición fue evacuada.
Gonzalo murió el 17 de junio de 1897 en el hospital militar de Matanzas de enterocolitis gangrenosa ulcerosa, enfermedad derivada de las condiciones del frente, sin relación directa con las heridas de Cascorro. El Ayuntamiento de Madrid acordó el 20 de octubre de 1897 levantar un monumento. El concurso lo ganó el escultor Aniceto Marinas; el pedestal fue diseñado por el arquitecto José López Sallaberry. La estatua en bronce, fundida en Barcelona por Masriera y Campins, mide 2,30 metros y representa al soldado con uniforme de rayadillo, antorcha en la mano derecha, lata en la izquierda, fusil y machete, y la cuerda en la cintura. Se inauguró el 5 de junio de 1902, dentro de los festejos por la jura de bandera de Alfonso XIII, quien presidió el acto.
El nombre «de Cascorro» que los vecinos aplicaban a la plaza desde la inauguración del monumento compitió con el oficial durante casi cuatro décadas. El acuerdo municipal de 16 de agosto de 1913 impuso el de Nicolás Salmerón, expresidente de la Primera República, pero la denominación popular no cedió. En 1941, en los primeros años del franquismo, el Ayuntamiento adoptó la denominación popular como oficial, eliminando a Salmerón del nomenclátor.
Nueve calles afluyen a la plaza: Estudios, Duque de Alba, Juanelo, Embajadores, Maldonadas, San Millán, Ruda, Amazonas y Ribera de Curtidores. Esta última, que baja hacia el sur, articula el Rastro dominical cuyo origen remonta al matadero viejo de la Villa documentado desde finales del siglo XV. La plaza es, desde la instalación del monumento, la cabecera simbólica de ese mercado.
El protagonista no dio su nombre al lugar: fue el lugar quien acabó siendo suyo. Eloy Gonzalo se llamó a sí mismo «el héroe de Cascorro», no al revés. Cuando la revista Blanco y Negro publicó su retrato el 30 de enero de 1897 lo presentaba como «el soldado que más popularidad ha alcanzado en esta guerra»; pocos meses después moría de enterocolitis en Matanzas, sin haber vuelto a Madrid. La frase que se le atribuye al ofrecerse voluntario —«Soy inclusero y no dejo a nadie que me llore»— figura en múltiples crónicas de la época pero ninguna fuente primaria la certifica: los historiadores la consideran parte de la mitología construida en torno al personaje.
Sus nombres
- Plazuela del RastroSiglos XV-XVIII (nombre popular)
- Plazuela del Duque de AlbaSiglo XVIII (nombre oficial)
- Plaza de Nicolás Salmerón1913-1941
- Plaza de Cascorro1941-actualidad
Ver fuentes (12)
- Plaza de Cascorro — Wikipedia, la enciclopedia libre
- Eloy Gonzalo — Wikipedia, la enciclopedia libre
- Monumento a Eloy Gonzalo — Wikipedia, la enciclopedia libre
- Eloy Gonzalo «Cascorro» — Patrimonio y Paisaje Urbano, Ayuntamiento de Madrid
- Museo del Ejército — Ficha Eloy Gonzalo, héroe de Cascorro
- Historia Urbana de Madrid: De tapón del Rastro a Plaza de Nicolás Salmerón
- El tapón del Rastro — De Rebus Matritensis
- El antiguo rastro de la Plaza de Cascorro — El Mirador de Madrid
- El héroe de Cascorro — Rutas con Historia
- La paradoja del Cascorro — El Español
- El sitio de Cascorro — Adelante (Camagüey, Cuba)
- La estatua de Cascorro — Escrito en Negro (Martín Olmos, 2013)