Calle Ribera de Curtidores

Barrio de Embajadores

La calle toma el nombre del gremio de curtidores —⁠artesanos que transformaban pieles de animales en cuero mediante curtiembre⁠— que ocupó esta ladera desde al menos el siglo XV y cuyas tenerías funcionaron aquí hasta bien entrado el siglo XX. El traslado del gremio desde los Caños del Peral, ordenado por los Reyes Católicos en 1495, convirtió este tramo en el eje industrial del curtido de Madrid. En la cartografía del siglo XVII (Texeira, 1656) la calle figura aún como «Calle de Tenerías»; el nombre actual aparece por primera vez en el plano de Chalmandrier (1761) y se confirma en el de Espinosa (1769), coincidiendo con las ordenanzas municipales que comenzaron a desplazar las tenerías fuera del área para evitar la contaminación del Manzanares.

La Ribera de Curtidores desciende en pendiente pronunciada desde la Plaza de Cascorro hasta el Paseo de las Acacias, paralela a la Calle de Embajadores, en el barrio de Embajadores del distrito Centro. Su razón de ser fue el matadero municipal del Cerrillo del Rastro, documentado ya en 1635 como «matadero abajo» y reconstruido en 1650. Las pieles de los animales sacrificados allí bajaban por esta cuesta hasta las tenerías, dejando en el pavimento el rastro de sangre que, según la tradición, dio nombre a todo el mercado. Más de quince establecimientos de curtido operaron en la calle durante los siglos XVI al XVIII, junto con zapateros, basteros, cabestreros y guarnicioneros, un clúster gremial que bautizó también las calles vecinas: del Carnero, de Cabestreros, de la Paloma. A lo largo del siglo XIX el oficio del curtido fue desapareciendo a medida que la actividad comercial informal lo sustituía. Ropavejeros, almonedas y vendedores de objetos de segunda mano se instalaron en los soportales y aceras, especialmente los domingos. Peñasco y Cambronero (1889) ya describían cómo cada semana «una multitud de vendedores se instalaba a lo largo de la calle para ofrecer objetos viejos, ropa de empeño, antigüedades, libros usados, chatarra y curiosidades de toda índole». Mesonero Romanos, en su «Antiguo Madrid» (1861), documenta la plaza del Cascorro como sede de baratillos permanentes. El alcance definitivo del mercado lo fijó la Ley del Descanso Dominical de 1905, que reconoció oficialmente el Rastro como mercado de Madrid. El siglo XX transformó el perfil físico de la calle en dos momentos. En 1934-35 el arquitecto Francisco Javier Ferrero levantó sobre el solar del antiguo matadero un edificio municipal de estilo neobarroco que alberga la Escuela Mayor de Danza. En 1950 se inauguraron las Galerías Piquer, diseñadas por José de Azpiroz y Azpiroz sobre el antiguo «Corralón del Francés», con el nombre oficial de Galerías Isla de Cuba; el uso popular impuso desde el primer día el nombre de la tonadillera Concha Piquer, propietaria del terreno y protagonista de la inauguración junto al alcalde. Las Nuevas Galerías (1952, número 13) y Galerías Ribera (1964, número 15) completaron la transformación del paseo en galería de antigüedades estable. Pedro de Répide, en «Las calles de Madrid», señaló que la Ribera de Curtidores conservaba las únicas casas a la malicia que subsistían en la ciudad: construcciones diseñadas para eludir la Regalía de Aposento de Felipe II (1561), que obligaba a ceder la mitad de la vivienda a la Corte. El número 9 de la calle —⁠construido hacia 1850⁠— sigue en pie con esa doble fachada interior que hacía inviable el alojamiento forzoso. Los dos mataderos del área cerraron en 1928, cuando las operaciones se trasladaron al nuevo Matadero de Legazpi, disolviendo el último vínculo funcional entre la calle y el oficio que le dio nombre.
El número 9 de la calle conserva una de las últimas casas a la malicia de Madrid, edificada hacia 1850. La tipología surgió para burlar la Regalía de Aposento de Felipe II: una doble fachada interior hacía el espacio aparentemente inhabitable, lo que eximía al propietario de alojar a personal de la Corte. Pedro de Répide mencionó las de Ribera de Curtidores como las únicas supervivientes de la ciudad.

Sus nombres

  • Calle de Tenerías (o de las Tenerías)siglo XVI - c. 1760
  • Calle Matadero Abajosiglo XVII (uso paralelo)
  • Ribera de Curtidoresdesde c. 1761 hasta hoy
Oficios Gremios origen disputado
Ver fuentes (9)