Calle Fray Ceferino González

El Rastro·Embajadores

La calle lleva el nombre de Ceferino González y Díaz Tuñón (Villoria, Asturias, 1831 – Madrid, 1894), fraile dominico, cardenal, arzobispo de Toledo y filósofo. Murió en la propia casa dominica ubicada en esta vía, entonces llamada de la Pasión. El ayuntamiento la rebautizó en diciembre de 1894, pocas semanas después del fallecimiento, para honrar al que los historiadores consideran iniciador del neotomismo en España.

Entre Embajadores y la Ribera de Curtidores, a un paso del Rastro, esta vía ha cambiado de nombre tres veces. Empezó como calle de San Pedro, ya en el plano de Texeira de 1656, y en 1835 pasó a calle de la Pasión, en recuerdo de los dominicos que se reagruparon aquí tras perder su convento. En esa casa dominica se instaló a comienzos de 1867 Ceferino González, recién llegado de Filipinas. Montó un aula libre de filosofía, escribió la primera gran historia de la filosofía en español y llegó a cardenal y arzobispo de Toledo. Murió aquí en noviembre de 1894; un mes después la calle tomó su nombre. Quien la recorre pisa a la vez el lugar donde enseñó y donde murió.
Cuando González llegó a Madrid en 1867, instalado en la casa dominica de la Pasión, retó públicamente en el Ateneo al filósofo krausista Segismundo Moret. Un testigo dejó escrito que sus palabras «despedían luz» y su razonamiento era «como unas tenazas que no dejaban escapatoria». Del círculo que se formó en torno a ese debate salieron varios de los intelectuales católicos más influyentes de la Restauración. El dato tiene relevancia odonímica: la misma casa donde González ejerció ese magisterio fue luego la casa donde murió, y el nombre de la calle es desde entonces el suyo.

Sus nombres

  • Calle de San Pedroanterior a 1656 – enero 1835
  • Calle de la Pasión11 enero 1835 – diciembre 1894
  • Calle de Fray Ceferino Gonzálezdiciembre 1894 – actualidad
Religión y devoción Conventos y fundadores origen disputado
Ver fuentes (10)

Cruces y bocacalles