Calle de San Millán

Barrio de Embajadores

El nombre viene de la ermita dedicada a San Millán Abad que existió en este lugar desde antes de la instalación de la corte en Madrid. La ermita estaba frente al Hospital de la Latina, en tierras que habían pertenecido a Francisco Ramírez «el Artillero», marido de Beatriz Galindo. El arrabal que creció en torno a la calle de Toledo tomó el nombre del santo, y la vía que discurría junto al templo lo heredó de él. San Millán (Berdejo, h. 473 - monasterio de Suso, 574) fue un ermitaño riojano cuyo culto arraigó con fuerza en Castilla desde el siglo X, lo que explica su presencia como advocación en un arrabal extramuros de Madrid medieval.

La calle corre entre la calle de Toledo y la plaza de Cascorro, en el barrio de Embajadores. Mide unos noventa metros. Su trazado corresponde al borde del antiguo arrabal de San Millán, el último arrabal extramuros de la villa antes de que Madrid se convirtiera en sede de la corte en 1561. La ermita que da nombre a la vía aparece documentada al menos desde el siglo XV: en 1478 se menciona un postigo de San Millán próximo a ella, y en 1449 hay constancia de casas en el entorno de las eras de la Cebada. La ermita dependía del Hospital de la Latina para su culto. En 1591, cuando la parroquia de San Justo resultó demasiado extensa, la ermita pasó a ser iglesia aneja suya. En 1612 se levantó la capilla mayor a expensas de la propia parroquia. El 14 de marzo de 1720 un incendio destruyó el edificio por completo, provocado por el descuido de unas luces del sagrario. El arquitecto Teodoro Ardemans la reconstruyó: el 24 de septiembre de 1722 se trasladó el Santísimo Sacramento al nuevo templo. La planta era de cruz latina con nave única, fachada rematada en frontón triangular y torre en el lado izquierdo. En 1805 fue erigida parroquia independiente. El hecho que marcó la identidad religiosa del templo fue la instalación del Cristo de las Injurias. En 1630, un grupo de conversos portugueses fue procesado por la Inquisición acusado de haber ultrajado y reducido a cenizas un crucifijo en la calle de las Infantas. El episodio, instrumentalizado políticamente contra el conde-duque de Olivares, derivó en la fundación del convento de la Paciencia de Cristo. En 1676, D. Gaspar Isidro de Argüello, secretario y archivero del Consejo de la Inquisición, promovió la congregación del Santo Cristo de las Injurias y costeó el altar mayor, al que dio acogida una nueva talla de Raimundo Capuz que contenía en su interior las cenizas del crucifijo quemado. El Tribunal del Santo Oficio usó esa imagen para presidir los autos de fe en la Plaza Mayor. Cada Viernes Santo, antes de amanecer, la congregación la sacaba en procesión hasta el convento de la Paciencia; la práctica se suprimió por orden del cardenal Luis de Córdoba, arzobispo de Toledo, en 1759. En 1869, durante el Sexenio Revolucionario, el edificio fue demolido para ampliar la plaza de la Cebada. La parroquialidad se trasladó al antiguo convento de San Cayetano en la calle de Embajadores, donde continúa hoy como parroquia de San Millán y San Cayetano, declarada BIC en 1980. El café de San Millán, inaugurado en diciembre de 1876 en el número 67 de la calle de Toledo (esquina a la plazuela de San Millán), fue uno de los establecimientos populares del barrio: Pío Baroja, Antonio Machado y Miguel de Unamuno figuran entre sus clientes conocidos. El local cerró en 1956. Mesonero Romanos, en El antiguo Madrid (1861), describe el arrabal en el capítulo XI: señala la ermita como hito de la segunda cerca de la villa y sitúa la plazuela de San Millán como confluencia con la calle de Toledo. El plano de Texeira (1656) recoge la iglesia como edificio señalado en el caserío meridional de Madrid. El plano de Espinosa de los Monteros (1769) la muestra con su planta de cruz latina, reflejando ya la reconstrucción de Ardemans. Ninguna fuente consultada documenta un nombre anterior para esta vía: el topónimo «de San Millán» parece haber sido el único desde que el arrabal adquirió entidad urbana.
El 1 de agosto de 1889 el matador de toros Salvador Sánchez Povedano, conocido como Frascuelo, ganó un premio de lotería. Para celebrarlo se presentó en el café de San Millán e invitó a beber a cuantos clientes y vendedores del mercado de la Cebada quisieran. El alboroto fue tal que hubo que requerir a los agentes del orden para restablecer la calma.

Sus nombres

  • Postigo y arrabal de San Millánss. XIII-XV
  • Iglesia aneja de San Justo1591
  • Incendio y reconstrucción de Ardemans1720-1722
  • Parroquia independiente de San Millán1805
  • Demolición; traslado a San Cayetano1869
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (10)