Calle del Ave María

Lavapiés·Embajadores

El nombre procede de la Congregación del Ave María fundada por el trinitario Simón de Rojas (1552–1624), cuya casa y obra caritativa se establecieron en el convento de la Trinidad, próximo a esta vía. La denominación sustituye al antiguo topónimo Calle del Barranco y forma parte de la romanización religiosa del barrio tras la expulsión de moriscos decretada por Felipe III en 1609. Una tradición recogida por Mesonero Romanos añade que la exclamación del propio Rojas ante un hallazgo macabro en las mancebías del lugar selló el nombre, aunque esto no está documentado en archivo.

Antes de llamarse así, esta calle se llamaba Calle del Barranco, y el nombre no engañaba a nadie: por aquí bajaba un cauce estacional. La calle del Ave María corre cuesta abajo desde la calle de la Magdalena hasta la plaza de Lavapiés, en pleno barrio de Embajadores. El cambio de nombre tiene una historia menos piadosa de lo que parece. A principios del siglo XVII este tramo concentraba mancebías oficiales y casas de mala fama. Cuando la expulsión de los moriscos vació manzanas enteras, el Ayuntamiento refundó el caserío y lo rebautizó con advocaciones marianas y virtudes teologales. De ahí que cerca sobrevivan nombres como Fe, Esperanza y Amor de Dios. A esta le tocó el Ave María, por la congregación que el fraile Simón de Rojas fundó hacia 1611. Se cuenta que fue él quien echó de la calle a las prostitutas, y que por eso una de las contiguas se llama todavía calle de San Simón. A Galdós le bastó esta calle para arrancar la cuarta parte de Fortunata y Jacinta: aquí hacía vivir a doña Lupe de los pavos. Barrio bravo durante siglos, la calle guarda el pulso popular de Lavapiés en su nombre y en su cuesta.
En 1816 el general liberal Vicente Richart organizó la Conspiración del Triángulo con el propósito de secuestrar a Fernando VII en la casa de «Pepa la malagueña», lupanar del número indeterminado de esta calle que el rey frecuentaba. El plan era proclamar la Constitución de 1812 en ese mismo instante. Dos sargentos de Marina rompieron el secreto y delataron a los conjurados; Richart y el barbero Baltasar Gutiérrez fueron ahorcados en la Plaza de la Cebada el 6 de mayo de 1816.

Sus nombres

  • Calle del BarrancoAnterior a 1656
  • Calle del Ave MaríaAntes de 1656 – 1936
  • Calle de Luis Santa María1936 – 1939
  • Calle del Ave María1939 – actualidad
Religión y devoción Congregaciones y devoción mariana origen disputado
Ver fuentes (9)