Calle de San Simón

Barrio de las Letras · Embajadores

La calle toma el nombre de Simón de Rojas (Valladolid, 1552 – Madrid, 1624), fraile trinitario que ejerció labor benéfica en el arrabal morisco de Lavapiés a comienzos del siglo XVII y que alcanzó gran influencia en la corte de Felipe III y Felipe IV. Répide recoge que en una de sus casas se colocó una imagen suya, mientras que Mesonero Romanos lo vincula directamente a la denominación solidaria con la vecina Calle del Ave María. La calle actual une la Calle del Ave María con la Calle de la Torrecilla del Leal, en el barrio de Embajadores, y mide apenas 77 metros.

Simón de Rojas profesó en el convento trinitario de Valladolid en 1572, estudió en Salamanca y enseñó filosofía y teología en Toledo entre 1581 y 1587. Llegó a Madrid como preceptor de los infantes reales en 1619 y fue después confesor de la reina Isabel de Borbón, primera esposa de Felipe IV. Su presencia en el arrabal al sur de la Puerta de Atocha era anterior: el 14 de abril de 1612 fundó en el convento de la Trinidad Calzada la Congregación de los Esclavos del Dulcísimo Nombre de María, entidad laica abierta a todos los estamentos, dedicada al servicio de pobres, presos, prostitutas y niños de la calle. La congregación repartió por Madrid miles de estampas de la Virgen con la leyenda «Ave María» y consiguió que esas dos palabras se inscribieran en letras doradas en la fachada del Real Alcázar. El barrio donde trabajó concentraba a los moriscos expulsados de otras partes de la corona; Felipe III firmó el decreto de expulsión el 4 de abril de 1609. Según la tradición recogida por Répide, Simón de Rojas colaboró activamente con esa política, lo que explica que la calle principal de la zona recibiese el nombre de Ave María y que la perpendicular conservara el suyo. Mesonero Romanos, en «El antiguo Madrid» (1861), añade una variante: el frailero habría conseguido que las prostitutas abandonaran esa calle, y durante el derribo de las casas sospechosas se hallaron cadáveres en pozos; la exclamación del religioso al ver los restos dio nombre a la Calle del Ave María, y la contigua quedó asociada a su persona. Las dos versiones no se excluyen: Mesonero y Répide coinciden en el agente y difieren en el pretexto concreto. Simón de Rojas fue declarado venerable por Clemente XII en 1735, beatificado por Clemente XIII el 19 de mayo de 1766 y canonizado por Juan Pablo II el 3 de julio de 1988. Su fiesta se celebra el 28 de septiembre. La calle que lleva su nombre figura en los documentos municipales de Memoria de Madrid con fotografías de 1939 y 1940, cuando era aún empedrada y poco después se asfaltó. No se ha localizado ningún nombre anterior documentado para esta vía concreta, a diferencia de la adyacente Calle del Ave María, que antes se llamaba del Barranco y aparece ya con su nombre actual en el plano de Texeira de 1656.
Mesonero Romanos refiere que durante el derribo de las casas de lenocinio que Simón de Rojas denunció al rey, los obreros hallaron varios cadáveres de adultos y niños enterrados bajo los muros y en los pozos. Al ver los restos, el fraile exclamó «¡Ave María!», exclamación que, según la tradición, dio nombre a la calle adyacente y vinculó la vía perpendicular a su figura.

Sus nombres

  • Calle de San SimónSiglo XVII – actualidad
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (7)

Cruces y bocacalles