Calle de la Rosa

Lavapiés·Embajadores

El nombre de la calle admite dos explicaciones que los cronistas no han resuelto. Mesonero Romanos, en El antiguo Madrid (1861), la agrupa con la del Olmo y la del Olivar como calles que deben su denominación a «los plantíos y huertas en que fueron trazadas», lo que apunta a un origen fitotopónimo: la planta rosal o rosa que crecía en ese suelo antes de urbanizarse. Pedro de Répide, en Las calles de Madrid (1921 y ss.), recoge en cambio una tradición oral: allí hubo un ventorrillo cuya dueña se llamaba Rosa, y cuando el beato Simón de Rojas impulsó la expulsión de moriscos y mujeres de mal vivir del barrio, el licenciado Gaspar Ortiz, alcalde de casa y corte, mandó demoler ese local junto a los demás lupanares. La calle estrecha que quedó conservó el nombre de la ventera. Las dos versiones coexisten sin que ninguna fuente primaria dirima la cuestión.

El nombre de la Calle de la Rosa no honra ninguna flor. Recuerda a una mujer que regentaba un ventorrillo, y ese ventorrillo formaba parte del Lavapiés que la villa quería borrar. La calle es corta, estrecha y de traza irregular, en el barrio de Embajadores, entre la calle del Ave María y la de Torrecilla del Leal. A comienzos del siglo XVII, el trinitario Simón de Rojas emprendió una cruzada moral contra los lupanares de la zona. El licenciado Gaspar Ortiz, alcalde de casa y corte, echó abajo el ventorrillo de Rosa junto a otros del mismo género, y sobre aquel solar se abrió la calle nueva, que el vecindario siguió llamando por el nombre de la ventera. Dos siglos después la calle tuvo su momento de bambalinas: el Teatro de Variedades daba a ella sus dependencias secundarias, hasta que un incendio lo devoró en la madrugada del 28 de enero de 1888.
Mesonero Romanos registró en 1854 que el Teatro de Variedades de la calle Magdalena tenía «accesorias a la de la Rosa». Esas accesorias desaparecieron en la madrugada del 28 de enero de 1888, cuando el incendio que consumió el teatro alcanzó las casas de la calle de la Rosa. El fuego empezó durante la función de «El fantasma de los aires» y dejó el edificio en ruinas en pocas horas.

Sus nombres

  • Calle de la Rosasiglo XVII — actualidad
Naturaleza Plantas y cultivos origen disputado
Ver fuentes (6)

Cruces y bocacalles