Calle del Doctor Drumen

Lavapiés·Embajadores

Homenaje póstumo al médico catalán Juan Drumen y Millet (Barcelona, 1798 – Madrid, 6 de febrero de 1863), catedrático de Patología Médica en la Facultad de Medicina de Madrid, médico de cámara de Isabel II y presidente electo de la Real Academia Nacional de Medicina. El Ayuntamiento dedicó la calle poco después de su muerte, en el entorno inmediato del Hospital General y del Real Colegio de San Carlos donde ejerció.

Calle del Doctor Drumen mide apenas 69 metros y se recorre en un suspiro, encajada perpendicular entre la calle de Atocha y la calle de Santa Isabel, en pleno barrio de Embajadores. Tan corta como es, está rodeada de medicina por todas partes: donde hoy se alza el Reina Sofía estuvo el antiguo Hospital General, y a pocos pasos quedaba el Real Colegio de San Carlos. A mediados del siglo XIX el Ayuntamiento decidió dedicar las callejuelas de la zona a médicos ilustres, y en esa constelación clínica encajó el nombre de Drumen. Juan Drumen y Millet se doctoró en cirugía y, nada más terminar, le tocó la primera línea: atendió a los enfermos mientras el cólera y la fiebre amarilla castigaban Galicia y Cataluña. En Madrid ocupó una cátedra de Patología Médica, dirigió las clínicas de la Facultad y llegó a ser médico de cámara de Isabel II. Su Tratado elemental de patología interna, de 1850, se convirtió en libro de cabecera de las facultades españolas. Sus colegas lo eligieron presidente de la Real Academia Nacional de Medicina a finales de 1862, pero murió en febrero de 1863 sin haber llegado a tomar posesión del sillón. De la calle no se conoce nombre anterior: fue casi con seguridad una vía nueva el día que le colgaron el del doctor.
Drumen, en su condición de médico de cámara, asistió junto al doctor Solís el parto de una infanta hija de Isabel II. El alumbramiento transcurrió con absoluta normalidad, pero la presencia adicional como consultores de los catedráticos de Ginecología del Colegio de San Carlos, Corral y Saura, fue duramente censurada por la prensa, que la consideró excesiva e inoportuna. El episodio circuló en las crónicas de la Academia recogidas en el discurso inaugural de Nieto Serrano (1864) y en la necrológica de Cortejarena publicada en El Siglo Médico el 8 de febrero de 1863.

Sus nombres

  • Calle del Doctor Drumenposterior a febrero de 1863
Personas Científicos origen disputado
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