Calle de los Cañizares
Barrio de Embajadores
El nombre viene de los cañizares (cañaverales) que ocupaban los terrenos de esta zona antes de su urbanización. Entre los propietarios del suelo figuraba Juan Antonio de Luján, señor de Almarza, y su finca recibía popularmente el nombre de «Los Cañizares». Cuando la calle se formalizó, ya en el siglo XVIII, el topónimo del paraje se trasladó a la vía.
La calle corre de Atocha a la Magdalena, con unos 150 metros de longitud, dentro del barrio de Embajadores, distrito Centro. Su trazado discurre por lo que fue terreno periurbano con cultivos de ribera —olivares y cañaverales— al sur del Madrid medieval.
En el plano de Texeira (1656) aparece como «calle de San Sebastián», nombre que tomaba de la iglesia homónima próxima, visible en el mismo plano como referencia de barrio. En el de Antonio Espinosa de los Monteros (1769) ya figura con el nombre actual, lo que sitúa el cambio en algún punto entre esas dos fechas.
El topónimo deriva del sustantivo cañizar o cañizal: plantación densa de cañas. Peñasco y Cambronero (1889) precisan que la finca de Juan Antonio de Luján, señor de Almarza, era conocida por ese nombre antes de que se abriera la calle, y que se conservan antecedentes de construcciones particulares desde 1789. No hay en las fuentes consultadas ninguna relación del nombre con el dramaturgo José de Cañizares (1676-1750), cuya calle es otra distinta, en el barrio de Universidad.
La vía concentra dos edificios religiosos de importancia. En el número 4 está el Oratorio del Santo Cristo del Olivar, cuya historia arranca en 1608 con la fundación de la Real Congregación de los Indignos Esclavos del Santísimo Sacramento, institución promovida por San Simón de Rojas como desagravio a la profanación de la eucaristía en una iglesia inglesa. La congregación ocupó varias sedes antes de adquirir el solar de esta calle; la fábrica original se levantó en 1647 bajo la dirección del maestro Manuel Aguiar. La fachada actual es de Juan Bautista Peyronnet (1853) y el edificio fue reconstruido entre 1910 y 1919 por Enrique María Repullés y Vargas, que empleó el canon barroco madrileño con elementos eclécticos. El templo guarda esculturas de Manuel Pereira y Luis Salvador Carmona. En la misma manzana, el solar trasero lindaba con el Convento de la Magdalena, fundado en 1560 sobre la ermita homónima entre olivares y cañizares, diseñado por Rodrigo Gil de Hontañón y demolido en 1836.
En la calle existió también un crucifijo iluminado por candil en la finca de Luján, uno de los muchos humilladeros que el Madrid del Siglo de Oro mantenía en solares y esquinas. El crucifijo permaneció en ese lugar hasta el reinado de Carlos II, cuando los marqueses de Cerralbo impulsaron su traslado al hospital de los Aragoneses.
En la finca de Juan Antonio de Luján había un crucifijo con lámpara perpetua. Según la tradición recogida por Peñasco y Cambronero, un noche un galán llevó a una mujer de vida airada al lugar y, al tratar de apagar el candil ante la imagen, la corona de espinas del Cristo cayó sobre ellos. El hombre huyó a caballo y el animal lo condujo solo hasta las puertas del convento de la Trinidad, donde se detuvo. Al regresar al lugar, un criado le devolvió el sombrero de plumas caído y la propia corona de espinas. El crucifijo fue más tarde trasladado al hospital de los Aragoneses por iniciativa de los marqueses de Cerralbo, durante el reinado de Carlos II.
Sus nombres
- Calle de San SebastiánAnterior a 1656 — circa 1769
- Calle de los Cañizarescirca 1769 — actualidad
Ver fuentes (7)
- Wikipedia ES — Calle de los Cañizares
- Madrid: sus viejas calles — Cañizares (blog, 2013)
- Música y Pitanzas — La calle de Cañizares: iglesias, palacetes y fantasmas (2014)
- Wikipedia ES — Oratorio del Olivar
- Wikipedia ES — Convento de Santa María Magdalena (Madrid)
- Peñasco de la Puente, H. y Cambronero, C. — Las calles de Madrid (1889)
- Plano de Texeira (1656) — Geoportal del Ayuntamiento de Madrid