Plaza de Tirso de Molina
Barrio de Embajadores
El nombre proviene de Fray Gabriel Téllez (Madrid, 1579 – Almazán, 1648), mercedario conocido por su seudónimo literario Tirso de Molina. El seudónimo alude al título nobiliario del señor cuyos padres eran servidores: don Pedro Mejía de Tovar, conde de Molina de Herrera. La plaza ocupa exactamente el solar donde se levantaba el Convento de Nuestra Señora de la Merced, en cuya comunidad Téllez ingresó como novicio en 1600.
El solar tiene historia antes de tener nombre de escritor. El Convento de Nuestra Señora de la Merced se fundó el 4 de agosto de 1564 bajo licencia al fraile Gaspar de Torres; la primera misa se dijo el 4 de septiembre de ese año. El edificio creció durante dos siglos hasta ocupar unos 65.000 pies cuadrados, delimitado por las calles Cosme de Médicis, los Remedios y la Merced, todas desaparecidas. En el siglo XVII alojaba a más de cien religiosos.
Gabriel Téllez entró en esa comunidad madrileña el 4 de noviembre de 1600 y profesó formalmente el 21 de enero de 1601 en el convento de San Antolín de Guadalajara, no en Madrid. Aunque su noviciado fue madrileño, el grueso de su vida activa transcurrió en Toledo, Sevilla, Santo Domingo, Cataluña y otros conventos. En 1625 la Junta de Reformación del conde-duque de Olivares lo expulsó de la corte y le prohibió seguir escribiendo comedias, acusado de componer «versos profanos en deshonra del estado religioso». Lo destinaron a Trujillo, donde continuó escribiendo. En ningún documento consta que residiera establemente en el convento madrileño más allá de su noviciado.
La desamortización de Mendizábal liquidó el convento en 1836; el edificio se demolió en 1837. Tres años después, en 1840, el alcalde Salustiano Olózaga limpió los escombros, plantó árboles y fijó una placa con el nombre Plaza del Progreso. El gesto fue polémico: el Ministerio de la Gobernación protestó, Olózaga lo justificó como medida de salud pública. Mientras tanto los vecinos llamaban al espacio plazuela de la Merced.
El nombre popular Mendizábal convivió con el oficial durante décadas. Una suscripción popular costeó una estatua de bronce del ministro desamortizador, obra del escultor José Bartolomé Gragera y Herboso; llegó a Madrid en octubre de 1857 pero los gobiernos de Isabel II rehusaron autorizar su instalación en plaza pública hasta la víspera de la Revolución Gloriosa. El 16 de septiembre de 1868 se colocó y el 6 de junio de 1869 se inauguró con asistencia del general Serrano. El pedestal de piedra berroqueña lucía la inscripción «El pueblo de Madrid a don Juan Álvarez Mendizábal. 1904», añadida a posteriori. La estatua se fundió tras la guerra civil.
En 1939 las autoridades franquistas cambiaron el nombre oficial a Plaza de Tirso de Molina, borrando una denominación que asociaban al liberalismo decimonónico. En 1943 el escultor Rafael Vela del Castillo inauguró la nueva estatua del dramaturgo en el mismo pedestal, en un acto presidido por el alcalde Alberto Alcocer. El pedestal conserva el escudo de armas de Madrid y reproduce títulos de obras del autor: El burlador de Sevilla y Don Gil de las calzas verdes.
La estación de metro abrió el 26 de diciembre de 1921 como Progreso, en la primera extensión de la Línea 1, y cambió de nombre junto con la plaza en 1939. Durante obras de la estación el 2 de septiembre de 1920 los obreros encontraron al picar una pared aproximadamente doscientos esqueletos de frailes del cementerio conventual. Los restos quedaron depositados tras los azulejos de los andenes; la estación exhibe hoy una urna iluminada con fragmentos óseos detrás de un panel de plexiglás.
La plaza ocupa unos 6.000 metros cuadrados de planta aproximadamente triangular en el barrio de Embajadores. Desde la reforma de 2008, diseñada por Enrique Barrera y César de la Cueva, alberga un mercado permanente de flores. Joaquín Sorolla tuvo su primer estudio madrileño en la plaza en 1889; los hermanos Gustavo y Valeriano Bécquer vivieron en el entorno.
Al excavar la estación de metro en septiembre de 1920, los obreros encontraron al abrir una pared el cementerio del antiguo convento: unos doscientos esqueletos de frailes mercedarios. Los restos no se trasladaron sino que se depositaron detrás de los propios azulejos del andén. La estación exhibe hoy una urna iluminada con fragmentos óseos visibles desde el andén de la Línea 1.
Sus nombres
- Plazuela de la Merced1837–1840
- Plaza del Progreso1840–1939
- Plaza de Tirso de Molina1939–actualidad
Ver fuentes (10)
- Plaza del Progreso (Madrid) — Wikipedia
- Convento de Nuestra Señora de la Merced (Madrid) — Wikipedia
- Gabriel Téllez — Wikipedia española
- El monumento a Juan Álvarez Mendizábal — De rebus matritensis
- La estatua de Tirso de Molina que derrocó a Mendizábal (1943) — El Madrid de Franco
- Un antiguo convento y un cementerio de frailes: la historia del Metro de Tirso de Molina — El Independiente
- Biografía de Tirso de Molina — Cervantes Virtual
- Tirso de Molina: el fraile dramaturgo que conquistó el Madrid del Siglo de Oro — Revive Madrid
- Plaza del Progreso (Hoy Tirso de Molina) — Flaneando por Madrid
- ¿Quién es el verdadero autor de El burlador de Sevilla? — The Conversation