Calle de la Primavera

Barrio de las Letras · Embajadores

El nombre procede de la fuente llamada de la Primavera, junto a la que se celebraba la fiesta popular de la Cruz de Mayo. El topónimo alude al paraje —⁠jardines, arbolado y agua⁠— que caracterizó el lugar antes de que la ciudad lo absorbiera, no a ninguna persona ni fecha conmemorativa.

La calle une la Calle de la Esperanza al norte con la Calle de la Fe al sur, en el barrio de Embajadores (distrito Centro). Es una vía breve y en pendiente, en el corazón del área que Pedro de Répide denominaba «barrio de la Primavera» dentro del distrito del Hospital, parroquia de San Lorenzo. En el plano de Texeira de 1656 aparece sin nombre; en el de Antonio Espinosa de los Monteros de 1769 figura ya como Calle de la Primavera. Antes llevó los nombres de Calle de las Damas y, durante un periodo impreciso, Calle de Buenavista. El Ayuntamiento consolidó el nombre actual en 1835. La tradición que recogen los cronistas del XIX sitúa aquí un paseo arbolado donde, al menos desde el siglo XVII, se celebraba la fiesta de la Cruz de Mayo. Ante la fuente de la Primavera se plantaba el árbol florido para que bailaran las majas o mayas, y según la crónica el sitio convocaba a damas de calidad, lo que explicaría el nombre anterior de las Damas. Capmany elevó la leyenda hasta el reinado de Enrique IV de Castilla (siglo XV), pero Peñasco y Cambronero pusieron en duda esa localización: argumentaron que la fuente y el paseo de las Damas correspondían, en realidad, al camino del Pardo, cerca del Vivero de Migas Calientes, y que su traslado literario a esta calle fue posterior y de dudosa base documental. Las primeras construcciones privadas documentadas en la calle datan de 1797. En 1880 abrió en el número 7 el Teatro Madrid, diseñado por Francisco de Urquiza con estructura de hierro y cristal y una cubierta corredera que permitía abrir el recinto en menos de cinco minutos para las noches de verano. El aforo era de 1.200 personas. En 1894, muerto el compositor Francisco Asenjo Barbieri, el teatro tomó su apellido. Allí debutó en 1899 la cupletista Augusta Berges, primera artista consagrada del género en Madrid, y el local acogió mítines socialistas y republicanos durante las primeras décadas del siglo XX. Un incendio —⁠provocado, según se contó, por un cigarro mal apagado sobre el terciopelo de un palco⁠— destruyó el edificio en 1927. El local fue reconstruido y reconvertido en salón de baile y cabaret. Ya no existe. El Café Barbieri, en la esquina con la Calle del Ave María, abrió en 1902 y mantiene su decoración original: divanes, mesas de mármol, molduras y espejos. Es el único testigo material que sobrevive de ese periodo de la calle.
La noche del incendio del Teatro Barbieri, en diciembre de 1927, el conserje y su familia quedaron atrapados en el edificio en llamas. Los salvó un albañil vecino que acercó una escalera desde la obra contigua. El fuego había comenzado por un cigarro dejado encendido sobre el tapizado de un palco.

Sus nombres

  • sin nombre documentado1656
  • Calle de las Damassiglos XVII-XVIII (fecha exacta desconocida)
  • Calle de Buenavistasiglo XVIII (duración y fechas imprecisas)
  • Calle de la Primavera1769 en adelante (nombre oficial consolidado c. 1835)
Naturaleza Paisaje origen disputado
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