Calle de Sombrerete

Barrio de las Letras · Embajadores

El nombre viene de un sombrerillo que quedó abandonado en un montón de estiércol tras la ejecución de fray Miguel de los Santos, en octubre de 1595. El fraile era cómplice de Gabriel de Espinosa, el llamado pastelero de Madrigal, condenado por suplantar al rey desaparecido don Sebastián de Portugal. La calle se llamó primero Sombrerete del Ahorcado y el nombre se acortó con el tiempo.

La calle arranca en la plaza de Lavapiés y muere en la de Embajadores, atravesando lo que fueron las barriadas de Lavapiés, Caravaca y Jesús y María, dentro de los antiguos distritos de la Inclusa y del Hospital, bajo la feligresía compartida de San Millán y San Lorenzo. El nombre lo puso un objeto: un sombrerillo de tela que terminó pudrido en unos corrales. En 1594 llegó a Madrigal de las Altas Torres un individuo de identidad discutida —⁠Gabriel de Espinosa, apodado el pastelero de Madrigal⁠— que decía ser el rey don Sebastián de Portugal, desaparecido en la batalla de Alcazarquivir (1578). Fray Miguel de los Santos, fraile agustino portugués que había sido confesor de la corte lusitana, creyó reconocerlo o fingió creerlo, y montó con él una conjura que incluía a doña María Ana de Austria, hija natural de don Juan de Austria y sobrina de Felipe II. La promesa era que Espinosa se casaría con ella una vez recuperado el trono. La trama se deshizo cuando Espinosa fue detenido en Valladolid portando alhajas y cartas con tratamiento de Majestad. Gabriel fue ahorcado, degollado y descuartizado en Madrigal el 1 de agosto de 1595; sus cuartos se colgaron en las puertas de la villa. Fray Miguel de los Santos compareció ante las autoridades eclesiásticas en la iglesia del monasterio de San Martín de Madrid el 15 de octubre de 1595. Allí fue degradado de sus órdenes y vestido con un ferreruelo negro viejo y un sombrerillo. El 19 de octubre fue arrastrado por las calles hasta la Plaza Mayor, donde lo ahorcaron y decapitaron. Después de la ejecución, el sombrerete fue paseado en lo alto de un palo y acabó arrojado al estercolero de los corrales del escribano Antonio Cros y Estrada, en los solares donde hoy está la calle. Nadie lo recogió. El sombrerillo quedó allí el tiempo suficiente para que el lugar empezara a llamarse el sitio del sombrerete del ahorcado, nombre que la calle abreviaría con los años. Doña María Ana de Austria fue confinada en otro convento; con el tiempo la nombraron abadesa de Las Huelgas Reales en Burgos (1611). Pedro de Répide, en sus Calles de Madrid, apuntó que los documentos del proceso, leídos con atención, no despejan la duda de si Espinosa era un impostor o el verdadero don Sebastián, al que la justicia de Felipe II —⁠rey de Portugal desde 1580⁠— tenía razones políticas para eliminar. La calle conserva dos edificios de primer orden. En el número 13, entre Tribulete y Mesón de Paredes, se alza la Corrala de Sombrerete, construida en 1872 según proyecto de José María Mariatégui: la corrala más grande y mejor conservada de Madrid, declarada Monumento Nacional el 22 de noviembre de 1977. Su patio sirvió de escenario para representaciones de zarzuela y Pérez Galdós la evocó en Fortunata y Jacinta. En el número 15 están las ruinas integradas de las Escuelas Pías de San Fernando, fundadas en 1729 por el padre Juan García de la Concepción: primer colegio escolapio de Madrid, que acogió a niños pobres y abrió la primera escuela para sordomudos de España. La iglesia fue destruida en 1936; las ruinas se rehabilitaron en 2002 y albergan hoy una biblioteca y salas de la UNED.
El plano de la calle lleva como motivo decorativo un sombrero clavado en una pica sobre la silueta de Madrigal de las Altas Torres, no de Madrid. La placa señala así que el origen del nombre no está en esta calle sino en un pueblo de Ávila, lugar de la conjura.

Sus nombres

  • Sombrerete del AhorcadoSiglo XVI (posterior a 1595) – siglo XIX
  • Calle del SombrereteSiglo XIX – actualidad
Hechos Efemérides origen disputado
Ver fuentes (10)