Plaza de la Corrala

Barrio de Embajadores

El nombre procede del edificio de vivienda colectiva que ocupa la manzana cerrada por las calles Sombrerete, Tribulete y Mesón de Paredes. El espacio público propiamente dicho no existía hasta 1973, cuando el derribo de la casa que cerraba la manzana por el lado de Mesón de Paredes dejó al descubierto el patio interior de la corrala y el solar resultante se urbanizó como plaza.

La corrala que da nombre a la plaza se construyó en 1839 según proyecto de José María de Mariategui, después de que una primera licencia solicitada en 1838 con planos de Juan de Blas Molinero quedara paralizada. En 1872, el maestro de obras José Peña Reigosa dirigió una ampliación que añadió una tercera planta exterior y una cuarta interior, confiriendo al edificio el perfil que conserva hoy. La planta es en forma de C, con un patio alargado de aproximadamente 70 metros de longitud y 28 de anchura, rodeado de galerías de madera con soportes de hierro fundido; las fachadas a Sombrerete y Tribulete son las exteriores, mientras el lado abierto queda hacia Mesón de Paredes. El edificio fue concebido para albergar inmigrantes de provincias que llegaban a Madrid en busca de trabajo. Cada unidad apenas superaba los treinta metros cuadrados y los retretes eran comunes por planta. La tipología, llamada originalmente «casa de corredor» o «corrala» en el siglo XVII, recibió el nombre popular de «corralas» a partir del XIX conforme crecía en altura. El término deriva del vocablo corrala, forma aumentativa y feminizada de «corral», empleada en Madrid para distinguir estas casas de vecinos con patio interior de los simples corrales de uso agropecuario. La plaza como espacio autónomo nació el 14 de mayo de 1973, cuando el solar dejado por el derribo del edificio que cerraba la manzana por Mesón de Paredes permitió ver el interior del patio desde la calle. En ese solar se urbanizó una plaza pública que, desde entonces, funciona como anfiteatro al aire libre durante los Veranos de la Villa: en su escenario se han representado «La Revoltosa», «Doña Francisquita», «La Gran Vía» y otras piezas del género chico. El edificio se declaró Monumento Nacional el 22 de noviembre de 1977 y fue rehabilitado entre 1987 y 1990 por los arquitectos Manuel Jiménez Catalán, Jesús Moreno Martínez y Javier Sardina Asensio. En 2007 la plaza tuvo una primera remodelación, y en 2023 la Junta Municipal del distrito Centro acometió una segunda intervención con un presupuesto de cerca de 500 000 euros: se reconstruyó el muro de contención, se eliminaron escalones y rampas para ganar superficie horizontal, se mejoró la conexión con Tribulete y se añadió nueva vegetación y mobiliario. La plaza pertenece al Conjunto Histórico de la Villa de Madrid y se integra en el perímetro del arrabal de Felipe II.
En las verbenas de San Cayetano de los años setenta, la propia plaza servía de escenario antes incluso de que existiera un tablado fijo: los vecinos descolgaban las sillas de los corredores y las bajaban al patio para asistir a las representaciones desde los balcones y desde el suelo, reproduciendo el modelo de los corrales de comedias del Siglo de Oro. El fotógrafo Martín Santos Yubero registró estas reuniones y dejó constancia en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.

Sus nombres

  • Solar sin nombre (solar tras derribo)1973
  • Plaza de la Corrala1973 – actualidad
Construcciones Edificios e instituciones origen disputado
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