barrio de Castilla

Castilla

No hay finca antigua ni leyenda detrás del nombre: es de los rótulos grandes y abstractos que se pusieron de moda al ensanchar Madrid hacia el norte a mediados del siglo XX. Castilla, la tierra de los castillos de frontera, le da al barrio un nombre con peso histórico que no nace de nada de aquí.

Antes de las grúas, esto era el término de Chamartín de la Rosa, un pueblo con su plaza mayor y sus huertas que vivió independiente al norte de Madrid hasta que la capital se lo tragó en 1948. De aquel núcleo viejo quedan rastros en el callejero: el Callejón de los Morales por los árboles de la mora negra, la Travesía de San Fernando por Fernando III de Castilla, o la Plaza del Duque de Pastrana, título que Felipe II creó en 1572 para su valido Ruy Gómez de Silva y cuya casa acabó dueña de medio Chamartín. Por la Cuesta del Sagrado Corazón subían las monjas a su colegio desde 1859, y la Avenida del Recuerdo recuerda otro colegio, el de los jesuitas, en la antigua quinta de los duques de Pastrana. Cuando llegó la urbanización de verdad, a partir de los cincuenta, los rotuladores tiraron de catálogo. Hay una tanda de plantas: Membrillo, Níspero y Bambú, la Hiedra y la Buganvilla —⁠que lleva el apellido del navegante francés Bougainville⁠—⁠, el Alaterno y la Yuca. Y mucho artista para el barrio del reino castellano: el escultor cordobés Mateo Inurria, que murió en una casa de su propia calle; los pintores Daniel Vázquez Díaz y José Bardasano, cartelista republicano que aparece dos veces, bien y mal escrito (Bardasano y Baldasano); el músico de zarzuela Pablo Luna, la bailaora Pastora Imperio y el conde poeta Agustín de Foxá, que escribió Madrid, de corte a checa. Sobre ese fondo manda el bando que ganó la guerra. La Calle de los Caídos de la División Azul recuerda a los voluntarios que fueron a luchar con la Alemania nazi en Rusia; el general Fernández Silvestre, el favorito de Alfonso XIII, cayó en el desastre de Annual; y dos papas y un cardenal —⁠Pío XII, el Cardenal Spínola, Marcelo Spínola⁠— ponen sotana al callejero. Entre tanto nombre con título, prócer o santo, dos calles —⁠Levante y Poniente⁠— se conforman con señalar por dónde sale y se pone el sol.

Calles

Todas las calles del barrio de Castilla.