Calle del Padre Francisco Palau y Quer
Recuerda a Francisco Palau y Quer, carmelita descalzo del siglo XIX, místico y fundador de las Carmelitas Misioneras, beatificado en 1988.
Detrás del nombre hay un fraile catalán de vida agitada. Francisco Palau y Quer nació en Aitona, Lérida, en 1811, y recibió el hábito de carmelita descalzo en 1832, cuando las desamortizaciones empezaban a vaciar los conventos. Vivió años desterrado en Francia y confinado por motivos políticos, predicando misiones populares allá donde le dejaban.
El destierro lo llevó a Ibiza, y de Ibiza al islote de Es Vedrá, un peñasco deshabitado frente a la costa donde se retiraba por temporadas al silencio. En Es Cubells levantó una ermita con la Virgen de las Virtudes, primer santuario mariano de la isla. Ejerció además como exorcista y llegó a soñar con una orden dedicada a ese ministerio.
Su huella mayor fueron las fundaciones: hacia 1860 puso en marcha en Baleares la congregación que daría origen a las Carmelitas Misioneras. Murió en Tarragona en 1872, y Juan Pablo II lo beatificó en 1988.