Calle de Yuca
Toma su nombre de la yuca, planta ornamental americana de penacho rígido y tallo arborescente.
El nombre recuerda a la yuca, esa planta de aspecto desértico que corona un tallo leñoso con un penacho de hojas largas, rígidas y puntiagudas. Llegó a los jardines europeos desde América y resiste sin esfuerzo en patios, macetas y rotondas, indiferente al frío y a los olvidos del riego.
Detrás de la palabra hay un enredo. Los taínos del Caribe llamaban yuca a la raíz comestible de la mandioca, el tubérculo del que sacaban harina y pan. Cuando en Europa se aplicó ese nombre a un género de plantas ornamentales muy distinto, la etiqueta quedó cambiada: la Yucca de los jardines y la yuca que se come en el trópico comparten nombre sin tener parentesco. Una es alimento de raíz; la otra, adorno de hoja.
No se ha conservado constancia del porqué se eligió este nombre para esta calle del barrio de Castilla. Encaja con la costumbre madrileña de espigar el callejero de los barrios del norte con nombres de plantas, sin acta que lo explique.
Es una vía corta del entramado residencial al este del paseo de la Castellana, con el nombre de una planta llegada de otro continente.