Calle de la Hiedra
Lleva el nombre de la hiedra, la trepadora siempre verde, dentro de un grupo de calles de tema vegetal en el barrio de Castilla.
La calle de la Hiedra nombra una planta común y tenaz: la trepadora de hoja perenne que se agarra a muros, troncos y tapias hasta cubrirlos por entero. El topónimo encaja en la costumbre madrileña de bautizar tramos del extrarradio con flora cotidiana.
La calle bordea la Colonia Los Rosales, levantada hacia 1928 como casas baratas en torno a una plaza circular, entre calles como Levante y Poniente. Hoy hace de frontera entre aquella colonia de viviendas bajas y la gran estación de Chamartín. Por aquí cruza un viaducto sobre las vías del tren, reabierto en 2025 tras rehacerlo para las nuevas vías de alta velocidad. Una calle de nombre vegetal acabó tendida sobre los raíles.