Plaza de Castilla
Nombre dado a comienzos de los años cincuenta a la gran rotonda de la puerta norte de Madrid, en honor a la región histórica de Castilla, hacia cuyos caminos miraba.
Castilla, la región histórica que dio nombre a la Corona y al reino del centro de la península, bautizó esta explanada al urbanizarse a comienzos de los años cincuenta. Es la puerta norte de Madrid, el punto donde el paseo de la Castellana se abre hacia las carreteras de Burgos y Colmenar. Quien salía por aquí dejaba la ciudad y enfilaba Castilla la Vieja.
Antes de ser plaza fue cruce de caminos y descampado. Donde la carretera de Francia se encontraba con el camino de Chamartín se levantaba el Hotel del Negro, parada de viajeros y carreteros que echaban un trago antes de entrar en Madrid. La casona se demolió al abrirse la Castellana hasta aquí.
Lo que el viajero ve hoy llegó después: el depósito del Canal de Isabel II, las dos torres inclinadas de la Puerta de Europa y el obelisco metálico de Calatrava, plantado en el centro del tráfico.