Plaza circular
El nombre describe la forma de la propia plaza, un cruce de trazado redondeado en el barrio de Castilla.
La plaza Circular debe su nombre a su propia silueta: un pequeño encuentro de calles resuelto con trazado redondo en el barrio de Castilla, al norte de Madrid, cerca del paseo de la Castellana.
La voz circular viene del latín circulus, diminutivo de circus, el círculo o anillo. Bautizar una plaza por su geometría es costumbre vieja del callejero madrileño, que junto a los nombres de santos, reyes y batallas guarda topónimos puramente descriptivos: lo que la vía es, antes que a quién recuerda.
No se ha conservado constancia de una ceremonia, un personaje ni una fecha detrás del bautizo: el nombre se explica por la forma. El barrio de Castilla creció sobre antiguos terrenos del extrarradio madrileño que se urbanizaron a mediados del siglo XX, cuando la ciudad estiró su rejilla de calles hacia el norte y fue cerrando glorietas y plazas menores como esta.
Su origen queda a la vista en la curva de la acera, sin necesidad de placa que lo explique.