Calle Níspero
Toma su nombre del níspero, árbol frutal, dentro de un grupo de vías del barrio dedicadas a la vegetación.
El nombre celebra al níspero, árbol bajo de hoja perenne y reluciente que produce frutos pequeños y dorados. La vía pertenece a una zona del barrio de Castilla donde varias calles llevan nombres de árboles y plantas, una costumbre que tiñó de campo la nomenclatura urbana cuando estos terrenos del norte de Madrid dejaron de ser huerta para llenarse de edificios.
Detrás del árbol hay un viaje largo. El que crece hoy en jardines madrileños es el níspero japonés, originario del sudeste de China y aclimatado durante siglos en Japón antes de llegar al Mediterráneo. A diferencia de casi todos los frutales, florece a finales de otoño o ya entrado el invierno, de modo que sus frutos maduran entrada la primavera, entre los primeros de la temporada.
La palabra arrastra un recorrido propio: del griego méspilon pasó al latín mespilum, y en el latín vulgar la m se disimiló en n hasta dar el «níspero» que decimos.