Calle de Manuel Caldeiro
Honra a Manuel Caldeiro Parajuá, notario madrileño del siglo XIX que legó toda su fortuna para fundar un colegio de huérfanos.
El nombre recuerda a Manuel Caldeiro Parajuá (1827-1894), un notario madrileño de raíces lucenses que dejó su fortuna para amparar a los niños sin familia de la capital.
Caldeiro reunió a lo largo de su vida un buen patrimonio de fincas en los alrededores de Madrid. No tuvo hijos, así que en el testamento dejó dicho que todos sus bienes sirvieran para crear un patronato que acogiera a los huérfanos de la ciudad. Sus albaceas cumplieron el encargo: vendieron las propiedades y con lo obtenido levantaron un gran colegio en estilo neomudéjar, rodeado de jardín.
Las obras terminaron en 1904 y el centro abrió en 1911 con trescientos alumnos. La Fundación Caldeiro sigue funcionando hoy como colegio cerca de Las Ventas.