Avenida Recuerdo

Castilla

Toma el nombre del colegio jesuita de Nuestra Señora del Recuerdo, inaugurado en 1880 en la antigua Quinta del Recuerdo de los duques de Pastrana.

Aquí se extendía la Quinta del Recuerdo, una finca de recreo de los duques de Pastrana e Infantado en el antiguo Chamartín de la Rosa, aldea entonces independiente de Madrid. La casa había reunido estas tierras desde el siglo XVII, entre pinares y huertas, como una de tantas posesiones donde la aristocracia buscaba aire libre lejos de la villa. El nombre de Quinta del Recuerdo no es antiguo: se fijó hacia mediados del siglo XIX, cuando uno de los Álvarez de Toledo pasó allí una convalecencia y conservó buena memoria de aquella estancia. En 1879 el duque cedió la finca a la Compañía de Jesús, que se reinstalaba en España tras las expulsiones del siglo anterior. Al año siguiente, el 24 de septiembre de 1880, los jesuitas inauguraron en ella el colegio de Nuestra Señora del Recuerdo, concebido para continuar la tradición del antiguo Colegio Imperial, donde habían estudiado Lope, Quevedo y Calderón. El colegio heredó el nombre de la finca, y la Avenida del Recuerdo lo recogió a su vez del colegio. La vía apenas alcanza un centenar de metros, escaso para la palabra «avenida». Discurre frente a uno de los colegios más antiguos del norte de Madrid, con su iglesia neogótica entre los árboles, último resto visible de aquella quinta de los Pastrana.
Honoríficos / Abstractos Abstractos origen documentado