Calle de Rafael Herrera
Lleva el nombre de un Rafael Herrera del que no se ha conservado constancia documental, en el barrio de Castilla, urbanizado a partir de los años cincuenta.
El rótulo recuerda a un Rafael Herrera, pero quién fue ese hombre no está documentado. No se ha conservado constancia del personaje al que homenajea: ni oficio, ni fechas, ni el motivo de la dedicación.
Lo que sí se sabe es el suelo que pisa. Rafael Herrera corre por el barrio de Castilla, en Chamartín, a un paso de la plaza de Castilla y del paseo de la Castellana. Buena parte de estos terrenos pertenecieron a los duques de Pastrana antes de pasar a la Compañía de Jesús y al Canal de Isabel II. La urbanización llegó a partir de los años cincuenta, y el barrio acabó entre los más caros de la capital, con torres y edificios singulares como el Reina Castilla, en el número 11 de esta misma calle.
El nombre se inscribe en una vecindad de rótulos personales: por aquí discurren las calles de Rafael Marcote, Rafaela Aparicio o Rafael Salgado. En Rafael Herrera quedan un apellido común y un nombre frecuente, sin la biografía que explique por qué se fijó en el azulejo.