Calle de Poniente
Toma su nombre del punto cardinal por donde se pone el sol, el oeste, en pareja simétrica con la calle del Levante.
El nombre apunta al oeste, al lugar del horizonte por donde cae el sol al final del día. Es un topónimo descriptivo, de los que nombran una calle por su orientación y no por una persona o un hecho.
La calle de Poniente tiene su reflejo en la calle del Levante, que mira al este, por donde el sol amanece. Ambas flanquean una pequeña plaza circular en el barrio de Castilla, un rincón de apenas un puñado de calles donde aún predominan las casas bajas, a un paso de Plaza de Castilla. Bautizar dos vías paralelas con los dos extremos del recorrido solar, oriente y occidente, ordenaba el plano de un modo inmediato: quien se orientaba sabía hacia dónde miraba sin brújula.
El enclave pertenece a las colonias de hotelitos que se levantaron en el primer tercio del siglo XX al norte de Madrid, cuando estos terrenos todavía eran campo y el municipio se llamaba Chamartín de la Rosa. Las casitas unifamiliares se organizaron alrededor de la plaza circular, y de aquella trama original quedan todavía algunas en pie.