barrio de Cuatro Caminos

Cuatro Caminos

Los cuatro caminos eran la carretera de Francia (hoy Bravo Murillo), el camino de Aceiteros (hoy avenida de la Reina Victoria), el paseo de Santa Engracia y el viejo paseo de la Ronda (hoy Raimundo Fernández Villaverde, el político conservador que rehízo las cuentas del Estado tras el 98). Donde esos cuatro confluían se levantaron a mediados del XIX las primeras casas, y de ahí el nombre.

Antes de ser barrio, esto era afueras: campo, eras y casas de labor en torno a un cruce de caminos de tierra. Cuando Madrid creció hacia el norte, la zona se llenó de gente que venía de fuera a trabajar, y Cuatro Caminos se hizo barrio obrero. Aquí vivió el sindicalista Largo Caballero, y en una imprenta de Bravo Murillo trabajó Pablo Iglesias. Esa vena política dejó huella en el callejero: la calle de Julián Besteiro, catedrático y dirigente socialista que presidió las Cortes de la República y murió preso, o los Mártires de Paracuellos, los presos sacados de las cárceles y fusilados en el otoño de 1936. A los recién llegados los recuerdan calles con nombre de provincia: Ávila, Cuenca, Jaén, Palencia, Teruel, Lérida, Salamanca, Orense, Oviedo… Muchos eran vascos, y por eso aparecen Guipúzcoa y Hernani, la villa que resistió en la tercera guerra carlista. Hay también un rincón cervantino —⁠Don Quijote, Dulcinea⁠— y otro galdosiano con Fortunata y Jacinta, las dos mujeres de la novela. Y un grupo de americanos al borde de la Castellana: la plaza de Lima, la avenida de Brasil, la calle de Montevideo, y el General Perón, presidente argentino que ayudó a la España de la posguerra. Junto a la calle de Edgar Neville —⁠el cineasta que filmó el Madrid de tabernas y verbenas⁠— se alza la Basílica de la Merced, que da nombre a la calle de la Basílica y arrastra detrás todo un santoral de mercedes: la calle de las Mercedes por la Virgen que liberaba cautivos, la Reina Mercedes y la Infanta Mercedes, las dos Borbones que murieron jóvenes. Y de aquellos campos de eras queda el más humilde de todos los nombres: la calle de los Artistas, que no honra a ningún pintor, sino un viejo merendero donde paraban a descansar los peones de las obras.

Calles

Todas las calles del barrio de Cuatro Caminos.