Glorieta de Cuatro Caminos
El nombre recuerda el cruce de cuatro antiguos caminos que confluían aquí cuando esto era todavía descampado a las afueras de Madrid.
Cuatro rutas se cruzaban en este punto cuando el lugar no era más que un descampado al norte de Madrid, con casas de labranza y alguna fábrica perdida entre los sembrados. De ese encuentro de caminos sacó la glorieta su nombre, llano y exacto: por aquí pasaban el viejo camino de Francia (hoy Bravo Murillo), el camino de Aceiteros (hoy avenida de Reina Victoria), el paseo de Santa Engracia y el antiguo paseo de la Ronda (hoy Raimundo Fernández Villaverde).
El rótulo, sin embargo, tardó en asentarse. A comienzos del siglo XX el cruce se llamó plaza de Bravo Murillo; en 1917 pasó a glorieta de Joaquín Ruiz, por el político Joaquín Ruiz Jiménez; con la República se rebautizó glorieta del Catorce de Abril, en recuerdo de la proclamación de 1931. El nombre actual se impuso en 1940, recuperando aquella designación popular de los cuatro caminos que ya corría de antiguo en boca de los vecinos.
La llegada del metro en octubre de 1919, inaugurado por Alfonso XIII, convirtió el antiguo descampado en una de las puertas de entrada al Madrid obrero del norte.