Plaza de Aragón
Lleva el nombre del antiguo reino y hoy comunidad de Aragón, dentro del grupo de vías de Cuatro Caminos bautizadas con regiones y provincias de España.
Aragón llegó a extender su corona por el Mediterráneo hasta Sicilia, Cerdeña y Nápoles, y hoy sigue vivo como comunidad autónoma de tierras altas, cierzo y río Ebro. La Corona de Aragón nació en el siglo XII de la unión del reino aragonés con el condado de Barcelona.
Aquí el topónimo no viaja solo. Cuando Cuatro Caminos creció a comienzos del siglo XX, sus calles fueron tomando los nombres del mapa de España: provincias y regiones repartidas por el plano como un atlas a escala de barrio. Teruel, Jaén, Palencia o Salamanca forman parte de esa misma familia, y la Plaza de Aragón añade una de las antiguas coronas peninsulares al rompecabezas.
El resultado es un rincón pequeño donde caminar unos metros equivale, sobre el papel, a cruzar de una provincia a otra sin salir de Tetuán.