Plaza de San Amaro

Cuatro Caminos

Recuerda a San Amaro, santo peregrino del santoral hispano, aunque no está documentado por qué se eligió esa advocación para la plaza.

El rótulo recuerda a San Amaro, una de las figuras más singulares del santoral hispano: un peregrino más legendario que histórico, hasta el punto de que el Martirologio Romano dejó de incluirlo en su edición de 2004 por considerarlo personaje de relato. Por qué se eligió esta advocación para la plaza no está documentado; el templo que hoy asoma a un costado, Santa María Micaela y San Enrique, lleva otro nombre. La leyenda lo presenta empeñado en localizar el paraíso terrenal. Lo preguntaba a cuantos enfermos y caminantes socorría, hasta que una voz le ordenó embarcarse sin saber el rumbo. La tradición lo enlaza con Burgos, donde se le veneró como protector de peregrinos y donde una ermita conserva su memoria; su fiesta cae el 10 de mayo. La plaza queda en el extremo septentrional de Cuatro Caminos, barrio que creció como arrabal obrero en torno a la glorieta de Cuatro Caminos, confluencia de la antigua carretera de Francia con otros caminos de salida de la ciudad. Frente al tránsito de Bravo Murillo —⁠ese antiguo camino de Francia⁠—⁠, este rincón mantiene un aire recogido, casi de plaza de pueblo dentro de la ciudad.
Religión y devoción Santos origen no documentado