Calle Dulcinea

Cuatro Caminos

Lleva el nombre de Dulcinea del Toboso, la dama imaginaria de la que se enamora don Quijote en la novela de Cervantes.

Aquí vive la mujer más célebre que nunca existió. Dulcinea del Toboso es la dama a la que don Quijote consagra todas sus hazañas en la novela de Cervantes. Detrás del nombre hay una labradora, Aldonza Lorenzo, a quien el hidalgo transforma en su imaginación en princesa sin par. Nunca aparece en escena: es un ideal, un amor al que el caballero jamás llega a tocar. La distancia se trasladó al plano de Madrid. La Calle de Dulcinea se rotuló hacia 1875; la Calle de Don Quijote no llegó hasta 1887. Las dos discurren paralelas por Cuatro Caminos, separadas por unas decenas de metros, sin cruzarse jamás. Por el barrio andan dispersos otros vecinos cervantinos, Sancho Panza, Rocinante y el propio Cervantes, cada uno en su esquina, como si la novela entera se hubiera deshojado por las calles de Tetuán.
Mitología Mitología origen documentado