Calle de San Antonio

Cuatro Caminos

Lleva el nombre de San Antonio de Padua, el santo franciscano del siglo XIII cuya devoción ha marcado este rincón de Cuatro Caminos.

Detrás de esta calle corta de Cuatro Caminos está San Antonio de Padua, el fraile portugués del siglo XIII que predicó por Italia y murió en Padua en 1231. Antonio nació en Lisboa hacia 1195, ingresó muy joven entre los franciscanos y se hizo célebre por sus sermones; el pueblo lo invoca para encontrar lo perdido y, en la tradición popular, para hallar novio o esposa. Su nombre se repite por todo este tramo del barrio. En 1918 abrió aquí cerca, junto a la glorieta de Cuatro Caminos, un mercado neomudéjar bautizado de San Antonio. Y en diciembre de 1947 los capuchinos inauguraron en Bravo Murillo, 150, el santuario de San Antonio de Padua, levantado sobre un solar que antes ocuparon unas monjas mercedarias. Entre el mercado, la parroquia y el santo casamentero, San Antonio quedó cosido a la memoria de Cuatro Caminos. No se ha conservado constancia precisa de cuándo ni por qué se rotuló San Antonio esta vía concreta, pero la advocación es inequívoca: el santo de Padua que aparece en estampas con el Niño en brazos y una azucena en la mano. Quien pasa por aquí el 13 de junio, día de su fiesta, todavía cruza un barrio que sale a celebrarlo.
Religión y devoción Santos origen documentado