Calle Teresita González Quevedo
Recuerda a María Teresa González Quevedo (1930-1950), joven madrileña carmelita declarada venerable por la Iglesia.
El diminutivo afectuoso recuerda una vida muy breve. María Teresa González Quevedo nació en Madrid en 1930 y murió en 1950, antes de cumplir los veinte. La llamaban Teresita, y así quedó en el callejero cuando el Ayuntamiento le dedicó esta vía en 1960.
Creció en una familia acomodada: su padre, Calixto, era médico, y por línea materna descendía de Luis Cadarso y Rey, marino muerto en el combate de Cavite en 1898. A los diecisiete comunicó a sus padres que quería entrar en religión, y en 1948 ingresó como novicia en las Carmelitas de la Caridad, en Carabanchel.
La vida conventual le duró poco. En mayo de 1949 enfermó de pleuresía y a comienzos de 1950 le diagnosticaron una meningitis tuberculosa. Profesó sus votos en el mismo trance en que recibía la extremaunción, y murió pocos días antes de su vigésimo cumpleaños. En 1983 Juan Pablo II la proclamó venerable, primer escalón hacia los altares.
La calle corre breve por Castillejos, apenas doscientos setenta metros, casi a la medida de la vida que conmemora.