Calle de Guipúzcoa
Toma su nombre de la provincia vasca de Guipúzcoa, dentro del grupo de calles de Cuatro Caminos bautizadas con provincias españolas en recuerdo de la inmigración que pobló el barrio.
El nombre traslada a Madrid una provincia entera. Guipúzcoa, en la costa cantábrica del País Vasco, da apellido a esta vía corta de Cuatro Caminos, encajada en un vecindario donde las calles se llaman como un mapa de España: Cuenca, Oviedo, Palencia, Jaén, Teruel, Ávila, La Coruña. No fue capricho de los rotuladores. A caballo entre los siglos XIX y XX, Cuatro Caminos y Tetuán crecieron de golpe con la llegada de jornaleros venidos de toda la península a buscar trabajo, y bautizar las calles con los nombres de sus provincias era una forma de reconocer de dónde venía aquella gente nueva.
El propio topónimo Guipúzcoa guarda más historia que la calle. Está documentado por escrito desde la Edad Media en formas sin la g inicial, como Ipuzcua; esa g es una adición posterior. Es uno de los pocos nombres del norte peninsular que ha llegado casi intacto desde antes de la latinización. Sobre lo que significa no hay acuerdo entre los especialistas: la lectura más extendida lo deriva del gentilicio giputz, «guipuzcoano», con un sufijo locativo -oa, es decir «la tierra de los guipuzcoanos», pero el sentido de la raíz inicial sigue sin estar resuelto.
El conjunto barrial, llamado Tetuán de las Victorias, debe su apellido a la toma de la ciudad marroquí de Tetuán por las tropas españolas en 1860.