Calle de San Bernardo
Barrio de las Letras · Universidad
El nombre deriva del convento de Santa Ana de los Bernardos, fundado en 1596 por Alonso de Peralta, contador de Felipe II, en el solar del antiguo Hospital de Convalecientes. El convento pertenecía a la orden cisterciense y rendía culto a san Bernardo de Claraval (1090-1153), reformador del Císter. La calle tomó el nombre del convento, no directamente del santo.
La calle arranca en la Plaza de Santo Domingo y llega hasta la Glorieta de Quevedo, con la Gran Vía atravesándola a mitad de recorrido. Fue durante siglos la salida norte de la Villa hacia Fuencarral y, más allá, hacia Alcobendas: su traza sigue el camino medieval que el plano de Texeira (1656) rotula como «camino de Alcovendas», anotando ya junto a él la presencia del hospital y el convento.
El origen del topónimo es institucional. El hospital de convalecientes que dio el primer nombre a la calle fue fundado hacia 1579 por el venerable Bernardino de Obregón, religioso que organizó en Madrid la primera red de cuidado post-hospitalario de España. Cuando Felipe II reorganizó la beneficencia madrileña, el hospital quedó sin función; Alonso de Peralta, contador real y I vizconde de Ambite, levantó en su solar el monasterio cisterciense de Santa Ana de los Bernardos. La primera misa se dijo el 26 de julio de 1596. El fundador fue enterrado en la capilla mayor dentro de un mausoleo de jaspe, la única pieza artística notable del templo según recogen Peñasco y Cambronero (1889). La desamortización de Mendizábal extinguió el convento en 1836; el solar pasó a convertirse en el palacete del conde de Ágreda (1846).
La anchura inusual de la vía respecto al resto del callejero madrileño de los siglos XVI y XVII le valió el sobrenombre que la distinguió durante dos siglos: calle Ancha de San Bernardo, en contraposición a la calle Angosta de San Bernardo (la actual calle de la Aduana). El adjetivo desapareció en 1865 cuando el crecimiento de Madrid había producido otras arterias comparables.
A lo largo del XVII y el XVIII la calle fue acumulando instituciones que definieron su carácter. Los benedictinos se instalaron en el número 79 (actual iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, obra de Pedro de Ribera, comenzada en 1720). Las Salesas Nuevas se fundaron en 1798 por la marquesa viuda de Villena, en un solar del duque de Abrantes. El Noviciado de los jesuitas, fundado en 1602 y suprimido en 1767, cedió su edificio a la Universidad Central, que desde 1836 fue trasladada aquí desde Alcalá de Henares; el traslado formal se completó el 29 de octubre de 1836, y el edificio del Noviciado (número 47, actual Paraninfo de la Universidad Complutense) bautizó el barrio con el nombre que conserva.
El 24 de junio de 1858 llegaron por primera vez a Madrid las aguas del Lozoya a través del Canal de Isabel II. La inauguración se celebró frente a la iglesia de Montserrat con una fuente provisional que lanzaba el chorro a más de nueve metros de altura, ante la familia real y numeroso público. Répide recoge el episodio como uno de los hitos festivos de la calle.
En el extremo norte, donde hoy está la Glorieta de Ruiz Jiménez, se situó hasta 1836 el quemadero de la Inquisición, donde se ejecutaron sentencias en los siglos XVII y XVIII. El Hospital de la Princesa, levantado en 1856 sobre ese mismo solar, fue escenario de la que varias fuentes describen como la primera transfusión de sangre con éxito realizada en España, aunque la fecha y las circunstancias exactas no están suficientemente documentadas en las fuentes consultadas.
El Palacio de los condes de Parcent (número 62), levantado en 1728, sirvió durante el XIX de sede a conciertos aristocráticos y fue epicentro de la vida musical de la calle. El Palacio Bauer (número 44), adquirido por el Estado en 1940, albergó el Real Conservatorio de Música y es hoy Escuela Superior de Canto. El Palacio de la marquesa de Sonora (número 45), proyectado por Evaristo del Castillo en 1797, es desde el siglo XIX sede del Ministerio de Justicia. En el número 35 una placa recuerda que Emilia Pardo Bazán vivió allí entre 1890 y 1915.
El 15 de febrero de 1728 se constituyó en el número 17 de la entonces calle Ancha de San Bernardo, en el Hotel du Lys (Hotel de las Tres Flores de Lis), la primera logia masónica regular fundada fuera de Gran Bretaña. Quedó registrada en el libro de actas de la Gran Logia de Londres como logia número 50 con el nombre «French Arms», aunque en Madrid se la conoció como La Matritense. Su impulsor efectivo fue un ingeniero inglés llamado Labely; el duque de Wharton prestó legitimidad nominal al acto. Las reuniones se fijaron para el primer domingo de cada mes.
Sus nombres
- Camino de Alcobendas / Fuencarral BajaAnterior a 1596
- Calle de los Convalecientes (de San Bernardo)c. 1579 – 1596
- Calle Ancha de San Bernardo (Carrera de San Bernardo)1596 – 1865
- Calle de San Bernardo1865 – actualidad
Ver fuentes (12)
- Calle de San Bernardo – Wikipedia (es)
- Calle de San Bernardo – Wikipedia (en)
- La calle de San Bernardo y sus históricos edificios – Cosas de los Madriles
- San Bernardo, la calle que hizo crecer a Madrid – Secretos de Madrid
- Calle Ancha de San Bernardo – Viendo Madrid
- Por las calles de Madrid – Calle de San Bernardo (con texto de Répide)
- Hospital de convalecientes de San Bernardo – Wikipedia
- La calle de los Convalecientes de San Bernardo – Paloma Torrijos (historia y genealogía)
- La primera logia masónica en España (1728) – Puzzle de la Historia
- La masonería española nació en Malasaña – Somos Malasaña / elDiario.es
- Paseando por la Malasaña del siglo XVII – elDiario.es
- Descubre la historia y secretos de la calle de San Bernardo – Madrid Actual