Calle de Antonio Grilo

Barrio de Universidad

La calle lleva el nombre del poeta cordobés Antonio Fernández Grilo (1845–1906), quien residió en el número 24 de esta misma vía cuando todavía se llamaba de las Beatas. El Ayuntamiento aprobó el cambio el 15 de marzo de 1899, a propuesta de los concejales Díaz Valero y el conde de Vilches, descartando una candidatura anterior —⁠la del periodista republicano Ramón Chíes⁠— en favor del poeta que había sido pensionado vitalicio de Alfonso XII.

La calle discurre entre la calle Ancha de San Bernardo y la plaza de los Mostenses, en el barrio de Universidad del distrito Centro. Su trazado aparece ya en el plano de Pedro Texeira (1656) con el nombre de Beatas, que recuerda un beaterio de terciarias dominicas dedicado a Santa Catalina de Siena, activo desde mediados del siglo XVI en lo que hoy es el entorno de esa plaza. En 1611 las religiosas se trasladaron, a instancias del duque de Lerma, hacia la calle del Prado, y el solar pasó a los canónigos premonstratenses de San Norberto, los Mostenses, que construyeron allí su convento. El arquitecto Ventura Rodríguez rehízo la iglesia en 1754; el conjunto entero fue demolido en 1811, durante la ocupación francesa, y el terreno no volvió a ocuparse de forma permanente hasta que en 1875 se levantó el mercado de los Mostenses. La calle, desprovista ya de su referente religioso, conservó sin embargo el nombre durante casi todo el siglo XIX. Ramón de Mesonero Romanos la cita en su retrato del Madrid isabelino sin señalar anomalía en la denominación; Peñasco y Cambronero la registran en Las calles de Madrid (1889) todavía como «de las Beatas». Antonio Fernández Grilo era un caso singular en el panorama literario de la Restauración. Nacido en Córdoba el 13 de enero de 1845, llegó a Madrid como redactor de prensa —⁠trabajó en El Contemporáneo, El Tiempo, La Libertad y El Debate⁠— y se convirtió en el recitador favorito de los salones aristocráticos gracias a un temperamento expresivo que compensaba con creces la irregularidad de su verso. Alfonso XII le concedió pensión vitalicia y le llamó su poeta de cámara; Isabel II financió en 1891 la edición parisina de su libro Ideales. La Real Academia Española lo eligió el 5 de febrero de 1906 para el sillón C, pero murió el 9 de julio de ese mismo año sin llegar a tomar posesión. Pedro de Répide lo describe en Las calles de Madrid como figura que encarnó el lado más cortesano y menos austero del romanticismo tardío español. La vecindad de Grilo con la calle que luego llevaría su nombre está documentada: residió en el número 24. Cuando le preguntaban su dirección, respondía que vivía en «la calle de las dos docenas de beatas», jugando con el número del portal y el nombre de la vía. El chiste circuló en tertulias y recogió Pedro de Répide en su crónica, que es la fuente que lo transmite.
Antonio Grilo vivía en el número 24 de la calle cuando aún se llamaba de las Beatas. Cuando alguien le pedía sus señas, respondía que residía en «la calle de las dos docenas de beatas», uniendo el número de su portal con el nombre de la vía. Pedro de Répide recogió el chascarrillo en Las calles de Madrid y varios cronistas posteriores lo repitieron como ilustración del carácter del poeta.

Sus nombres

  • Calle de las BeatasDocumentada desde 1656 (plano Texeira); vigente desde mediados del siglo XVI
  • Calle de Antonio GriloDesde el 15 de marzo de 1899
Personas Escritores y artistas origen disputado
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