Calle del Pez

Barrio de las Letras · Universidad

El nombre viene de una figura de pez labrada en piedra en la fachada de una casa particular del siglo XVII, encargada por Juan Coronel como recuerdo de su hija Blanca, que había cuidado en vano los últimos peces de un estanque secado por las obras. La casa se llamó «Casa del Pez» y el nombre se extendió a la calle. El tramo más cercano a San Bernardo conservó hasta finales del siglo XVIII el nombre independiente de «Calle de la Fuente del Cura».

La calle une la Corredera Baja de San Pablo con la calle de San Bernardo, atravesando el barrio de Universidad —⁠el antiguo barrio de Maravillas⁠— en dirección noroeste. Ya aparece en el plano de Texeira de 1656, aunque dividida en dos denominaciones: «Calle del Pez» para el tramo desde la Corredera hasta la calle de las Pozas, y «Calle de la Fuente del Cura» para el tramo restante hasta San Bernardo. El segundo nombre tenía su propio origen. Diego Henríquez, clérigo de linaje noble y párroco de Colmenar, poseía en ese extremo de la calle una hacienda con cinco pozas y una fuente de aguas finas que alimentaba el Viaje de Amaniel. La tradición recogida por Mesonero Romanos y por Peñasco y Cambronero indica que la fuente fue costeada por ese párroco y que, el día de San Juan, Henríquez abría los jardines al vecindario para que presenciara el juego de los chorros. La fuente pública que allí existía fue suprimida el 23 de septiembre de 1848, con sus dos caños redistribuidos: uno a la plazuela de los Mostenses y otro a la travesía de la Cruz Verde. El nombre que prevaleció —⁠«del Pez»⁠— procede de un episodio que Pedro de Répide recoge en su obra y que sitúa en el primer tercio del siglo XVII. Cuando Felipe II estableció la corte en Madrid, parte de la hacienda de Henríquez pasó a uso municipal; otra parte la adquirió Juan Coronel para construir su casa. El solar incluía un estanque con peces de colores, que fueron muriendo conforme los operarios usaban el agua para mezclar yeso. Blanca Coronel, hija de Juan, rescató el último pez en un recipiente de cristal, pero el animal murió de todas formas. Para consolarla, el padre mandó labrar un pez de piedra en la esquina de la casa —⁠la que da a la calle de Jesús del Valle⁠— con una inscripción que decía «Casa del Pez». El emblema se reprodujo al reedificar el solar, y hoy se conserva visible en el número 24 de la calle. La calle tuvo una vida urbana densa. En ella se fundó en 1623 el convento benedictino de San Plácido, cuya historia concentró dos escándalos que trascendieron la corte: el primero fue la acusación de posesión diabólica colectiva de sus monjas en la década de 1630, investigada por la Inquisición; el segundo, la visita nocturna de Felipe IV a una novicia llamada Margarita de la Cruz, episodio que terminó en reprimenda inquisitorial al monarca y al conde-duque de Olivares. El convento original fue demolido en 1903 y reconstruido entre 1911 y 1913. A lo largo del siglo XVIII y XIX la calle acogió residencias nobiliarias de primer orden: el Palacio de los Bauer en el extremo de San Bernardo, el Palacio de Bornos en la esquina con Madera (número 12), y el Palacio del Duque de Baena en la esquina con Pozas (números 38-40). Cuando la Universidad Central se instaló en la calle de San Bernardo, el eje de la calle del Pez se llenó de pensiones, tabernas y librerías de estudiantes. A principios del siglo XX abrió en el número 7 el Cine Coliseo Ena Victoria (19 de diciembre de 1906), considerado uno de los primeros locales de proyección cinematográfica de Madrid y el primero en instalar el sistema Elgephon de sincronización sonora de la casa Gaumont de París. Un incendio lo destruyó la madrugada del 2 de enero de 1908.
Blanca Coronel, cuyo nombre dio pie indirecto al de la calle, terminó tomando los hábitos en el convento de San Plácido, el mismo que se alzaba en esa misma calle. Fue una de las primeras monjas en profesar allí y estuvo entre las que sufrieron el proceso inquisitorial de los años 1630 por supuesta posesión diabólica colectiva. La mujer que dio origen al pez de piedra quedó atrapada en el episodio más turbulento de la historia del convento.

Sus nombres

  • Calle de la Fuente del Cura (tramo Pozas–San Bernardo)Siglo XVII – finales del siglo XVIII
  • Calle del Pez (tramo Corredera–Pozas)Documentada desde al menos 1656
  • Calle de Moriones (o Calle Domingo Moriones y Murillo)1868–1874
  • Calle del PezDesde 1874 hasta hoy
Naturaleza Animales origen disputado
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