Calle de Pizarro

Malasaña·Universidad

Lleva el apellido Pizarro por los terrenos que Felipe IV concedió en esta zona al extremeño Francisco Fernández Pizarro, Marqués de la Conquista desde 1631 y descendiente del conquistador del Perú, según recoge Antonio Capmany. Cuando en 1835 el corregidor Joaquín Vizcaíno Martínez (Marqués viudo de Pontejos) reorganizó el callejero y suprimió denominaciones duplicadas, el ayuntamiento eligió el segundo apellido del antiguo propietario del suelo para rebautizar la calle que hasta entonces se llamaba de la Magdalena Alta.

Calle de Pizarro corre entre la calle del Pez y la calle de la Luna, en el corazón de Universidad. Ya existía en el Madrid que Teixeira dibujó en 1656. Su primer nombre documentado fue Magdalena Alta, por una casa de recogimiento del siglo XVII que apenas duró año y medio; el nombre aguantó dos siglos. En 1835 el Marqués de Pontejos reformó el callejero y la calle pasó a llamarse de Pizarro. La misma reorganización rebautizó la Magdalena Baja como Hernán Cortés, señal de que se quería llenar el plano de conquistadores. El número 19, esquina con el Pez, ocupó un palacio donde el Marqués de Cerralbo empezó a reunir la colección que hoy forma el Museo Cerralbo. El número 14 es el edificio que más mira el viandante: la antigua Casa de los Tradicionalistas, de 1910-1912, con Secesión vienesa en la planta baja y ventanales neogóticos. Hoy es un hostal, con la fachada original intacta.
El Marqués de Cerralbo reunió en el primer piso del número 19 las primeras piezas de lo que sería el Museo Cerralbo. Las compró durante viajes por Europa junto a su esposa Inocencia Serrano, pensando en decorar ese apartamento de Pizarro. Cuando en 1883 comenzó la construcción de su nuevo palacio en Ventura Rodríguez, trasladó allí toda la colección.

Sus nombres

  • Calle de la Magdalena AltaSiglo XVII – 1835
  • Calle de Pizarro1835 – actualidad
Personas Militares origen disputado
Ver fuentes (8)

Cruces y bocacalles