Calle de Pozas
Barrio de Universidad
El nombre alude a las cinco pozas de agua que existían en el huerto de Diego Enríquez, párroco de Colmenar de Oreja, cuya finca se extendía por la zona antes de que Felipe II fijara la corte en Madrid. Tanto el plano de Teixeira (1656) como el de Espinosa (1769) recogen ya esta denominación, lo que la convierte en uno de los topónimos más estables del barrio de Universidad.
La Calle de las Pozas sube en dirección sur-norte desde la Calle del Pez hasta la Calle del Espíritu Santo, paralela a la Carrera de San Bernardo. Mide 154 metros de longitud y seis de anchura, lo que la sitúa entre las vías más estrechas del distrito de Centro.
Su nombre remite a las cinco pozas de riego que el párroco de Colmenar de Oreja, Diego Enríquez, mantenía en su huerto, colindante con la vecina Calle del Pez. Según Antonio de Capmany en su artículo de 1863 para El Contemporáneo, la propiedad incluía también una fuente de aguas finas con surtidores, que el día de San Juan se abría al vecindario. Esta fuente dio nombre, a su vez, al tramo de la Calle del Pez entre las Pozas y San Bernardo, llamado entonces Calle de la Fuente del Cura. Peñasco y Cambronero, en Las calles de Madrid (1889), confirman que ese tramo aún recibía el nombre de Fuente del Cura a finales del siglo XVIII por la instalación hidráulica del eclesiástico.
La calle se mantuvo dentro del antiguo barrio de Daoiz, según la nomenclatura que recogen Ángel Fernández de los Ríos y Pedro de Répide. A mediados del siglo XIX el entorno adquirió un perfil universitario y literario: la Carrera de San Bernardo albergaba la Universidad Central hasta 1927, y la Calle de las Pozas absorbió ese clima de letras y artesanía editorial. La imprenta La Guirnalda, situada en el número 12, publicó varias novelas de Benito Pérez Galdós, entre ellas La Fontana de Oro, Miau, Tormento y La desheredada.
En el número 17 vivió Enrique Serrano Fatigati (1840-1918), fundador y presidente de la Sociedad Española de Excursiones, profesor de Física y Química en la Universidad Central y académico secretario general de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En el número 18 murió Miguel Morayta Sagrario, catedrático de Historia en la misma Universidad y uno de los profesores separados de sus cátedras durante la Noche de San Daniel (10 de abril de 1865), cuando el Gobierno Narváez reprimió a estudiantes concentrados en la Puerta del Sol en defensa del rector Montalbán; una placa en la fachada recuerda su nombre.
Rosa Chacel dedica pasajes de su novela Barrio de Maravillas (1976) al entorno de esta calle, que recrea el Madrid de principios del siglo XX desde la perspectiva del barrio.
A la calle se adosa una travesía transversal que la comunica con la Calle Ancha de San Bernardo. Esta travesía se llamó anteriormente de la Concepción, nombre que derivaba de un retablo devocional situado en su breve recorrido, según consigna el plano de Espinosa (1769).
La imprenta La Guirnalda, instalada en el número 12, imprimió La Fontana de Oro (1870), primera novela de Benito Pérez Galdós, además de Miau, Tormento y La desheredada. El propio Galdós fundó en 1897 su propia editorial, pero los primeros títulos que lo consagraron salieron de esta calle del barrio de Universidad.
Sus nombres
- Calle de las PozasAntes de 1656 — actualidad