Travesía de las Pozas

Barrio de Universidad

El nombre procede de cinco pozas de agua que existían en el huerto de Diego Enríquez, párroco de Colmenar de Oreja, cuya finca se extendía en la vecina calle del Pez antes de que Felipe II fijara la corte en Madrid. La travesía tomó el nombre de la calle a la que sirve de ramal transversal.

La Travesía de las Pozas es un ramal breve, de unos 60 metros, que arranca de la calle de las Pozas y desemboca en la calle Ancha de San Bernardo, frente al solar que ocupó la antigua Universidad de Alcalá trasladada a Madrid. Discurre dentro del barrio de Universidad, distrito Centro. Su referente material son las mismas pozas que dan nombre a la calle de la que es apéndice: los estanques o pozas de regadío del huerto que el clérigo Diego Enríquez mantuvo en esa manzana antes de la instalación de la corte en 1561. Capmany, en su Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid (1863), precisa que la finca incluía también una fuente con juegos de agua que el día de San Juan funcionaba abierta al público. Fernández de los Ríos y Répide sitúan ambas vías en el antiguo barrio de Daoíz y coinciden en que el topónimo es anterior a Felipe II, lo que lo convierte en uno de los más antiguos del sector. La travesía figura en el plano de Espinosa (1769) bajo el nombre de «de la Concepción», por un retablo de advocación mariana que existía en su trayecto. En algún momento posterior, que la documentación disponible no permite fechar con precisión, adoptó el nombre de la calle madre. La calle de las Pozas, de la que la travesía es dependiente, reunió en el número 17 la residencia de Enrique Serrano Fatigati (1845–1918), catedrático de Física y Química de la Universidad Central, fundador de la Sociedad Española de Excursiones y secretario general de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Allí instaló también la sede inicial de la Sociedad, institución afín a la Institución Libre de Enseñanza. Rosa Chacel dedicó pasajes de Barrio de Maravillas (1976) a estas calles, cuyo ambiente de casas de vecinos y comercio de barrio pervivió hasta mediados del siglo XX.
El día de San Juan, Diego Enríquez abría al público los jardines de su finca para que cualquier vecino pudiese disfrutar de la fuente con juegos de agua y saltadores. Capmany recoge el dato como elemento que explica la popularidad del topónimo y su fijación en el callejero antes de que la Corona adquiriese la propiedad tras la muerte del clérigo.

Sus nombres

  • Travesía de la Concepciónhasta finales del siglo XVIII o principios del XIX (figura en el plano de Espinosa, 1769)
  • Travesía de las Pozassiglo XIX (fecha exacta no documentada en fuentes consultadas)
Naturaleza Paisaje origen disputado
Ver fuentes (6)

Cruces y bocacalles