Calle de los Reyes

Barrio de Universidad

El nombre deriva, según Pedro de Répide, de un palacio del Conde de Alcudia cuya fachada lucía imágenes de los reyes del Antiguo Testamento. Esa hipótesis desplaza a otra leyenda popular que situaba en esta calle el taller donde se labraron las estatuas de monarcas para la balaustrada del Palacio Real bajo Fernando VI: Répide la descarta porque el nombre es anterior a la construcción del palacio. En el plano de Texeira (1656) la calle figura ya con la denominación de «Noviciado», referida al noviciado jesuita de San Bernardo que ocupaba el flanco norte de la manzana; más tarde ese topónimo migró a la calle paralela y la actual calle de los Reyes asumió sucesivamente los nombres de «calle de San Ignacio» y, en el periodo revolucionario, «calle de la Soberanía Nacional».

La calle arranca de la Calle de San Bernardo, a la altura de la Calle del Pez, y desemboca en la Plaza de España. Ocupa el flanco sur del gran bloque que el noviciado de los jesuitas, fundado en 1602 bajo el patrocinio de Ana Félix de Guzmán, marquesa de Camarasa, definió entre las actuales calles de San Bernardo, Noviciado, Amaniel y Reyes. Cuando la Compañía de Jesús fue expulsada en 1767, el conjunto quedó en manos de la Corona; en 1836 se instaló allí la Universidad Literaria de Madrid, trasladada desde Alcalá de Henares, y en 1845 comenzó a funcionar en el mismo edificio el Instituto del Noviciado, rebautizado en 1877 como Instituto Cardenal Cisneros por real orden de Alfonso XII. El edificio actual, proyectado por Francisco Jareño en 1878, se inauguró en 1888 con entrada por el número 4 de la calle de los Reyes. Por sus aulas pasaron Antonio y Manuel Machado, Manuel Azaña, el Conde de Romanones, Santiago Bernabéu y Fernando Fernán Gómez, entre otros. Mesonero Romanos describe el trazado primitivo de la calle como el lecho de un arroyo o vaguada con una acequia a cielo abierto que dificultaba la comunicación con el barrio; un puente junto a la calle de Leganitos, visible en el plano de Texeira de 1656, salvaba ese obstáculo. El cauce se cubrió en el siglo XVIII por el gobernador Figueroa, y el perfil irregular de la vía refleja aún esa topografía original. Francisco de Goya vivió en una casa propia de esta calle desde 1803 hasta 1819. Al casarse su hijo Javier, le cedió la propiedad como dote; él mismo se trasladó ese año a la Quinta del Sordo, en el camino a la ermita de San Isidro. Los palacetes del fondo de la calle, donde el antiguo desagüe de Leganitos confluía con la vía, incluyen el de los Duques de Pastrana, convertido en residencia religiosa. Las fachadas de la Universidad Central y el Instituto Cardenal Cisneros articulan el tramo medio, lo que convirtió la calle en eje de la vida universitaria madrileña durante el siglo XIX y buena parte del XX.
Goya vivía en esta calle cuando pintó los retratos de la familia de Carlos IV (1800-1801) y La maja desnuda. En 1819, para dejar la casa a su hijo Javier como dote de boda, compró la Quinta del Sordo al otro lado del Manzanares, donde ejecutaría las Pinturas negras. La dirección concreta del inmueble en la calle de los Reyes no ha sido identificada con precisión por los investigadores.

Sus nombres

  • Calle del Noviciado / Huerta del NoviciadoAnterior a 1656 (recogida en el plano Texeira)
  • Calle de San IgnacioSiglos XVII-XVIII (uso documentado hasta el XVIII)
  • Calle de los ReyesAl menos desde el siglo XVIII
  • Calle de la Soberanía Nacional1868-1874 (revolución Gloriosa y Sexenio Democrático)
  • Calle del Capitán Domingo1931-1939 (Segunda República) — dato dudoso
  • Calle de los Reyes (restaurada)1874 en adelante; confirmada en el nomenclátor vigente
Objetos Objetos origen disputado
Ver fuentes (8)