Calle de San Bernardino

Conde Duque·Universidad

Toma el nombre del convento de franciscanos descalzos de San Bernardino, fundado en 1570 extramuros de Madrid al noroeste de la villa, que estuvo activo hasta la exclaustración de 1834. El convento honraba a Bernardino de Siena (1380-1444), fraile franciscano sienés canonizado en 1450 por Nicolás V y conocido como propagador del monograma IHS. La calle fue el camino directo que unía el casco urbano con ese convento, y su nombre apareció por primera vez en el plano de Espinosa (1769), mientras que en el de Texeira (1656) figuraba aún como calle de San Joaquín.

Calle de salida noroeste de Madrid, la misma que en el siglo XVII Texeira dibujó como calle de San Joaquín. Hoy va desde la calle de los Reyes hasta la plaza de Cristino Martos, rozando la trasera del Edificio España. El nombre actual lo trajo un convento. Lo fundaron en 1570 unos frailes descalzos, con las limosnas de Leonor de Toledo, monja de las Descalzas Reales. Hacia 1614 se tendió entre el convento y el portillo una Vía Sacra jalonada de cruces de piedra, y la calle quedó convertida en eje de procesiones. Por esas fechas los planos empezaron a llamar al portillo «de San Bernardino», y el apodo saltó a la vía. La exclaustración de 1834 acabó con el convento, reconvertido ese año en Asilo de Mendicidad. La calle guarda tesoros. En el número 3, el Edificio Montano albergó una sala de conciertos que se estrenó en 1890 con murales de los Zuloaga y por donde pasaron Pau Casals y Valle-Inclán. El número 14 es el Palacio del Marqués de Santa Cruz de Mudela, que desde 2009 acoge la Fundación Álvaro de Bazán, con obras de Goya y Sorolla.
En el número 11 de esta calle, Elvira Moragas Cantarero regentó la Farmacia Arteaga tras licenciarse en 1905 como única mujer en toda su promoción de Farmacia. En 1915 abandonó la botica para ingresar como postulante carmelita descalza. Murió fusilada el 15 de agosto de 1936 por negarse a revelar dónde estaban guardados los objetos sagrados del convento. Juan Pablo II la beatificó el 10 de mayo de 1998; la farmacia sigue abierta y los vecinos del barrio la conocen como «la farmacia de la beata».

Sus nombres

  • Calle de San Joaquínanterior a 1656
  • Calle de la Puebla de Peraltasiglo XVII
  • Calle de San Bernardino1769 en adelante
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (10)