Calle de Amaniel
El nombre remonta a Don Lope de Amaniel, guarda mayor y ballestero del rey Enrique II de Castilla (segunda mitad del siglo XIV), a cuyo cargo estuvo la custodia de los extensos encinares que se extendían desde la Moncloa hasta el arroyo Valnegral. El monte tomó su apellido y lo transmitió sucesivamente a la Dehesa y Eras de Amaniel, al viaje de agua de Amaniel (1614-1616) y, ya consolidada la trama urbana bajo Felipe IV, a esta calle. En el plano de Texeira (1656) la vía figura rotulada como calle de Gumiel, nombre que no persistió. El de Amaniel es el único rastro odológico que queda de aquella reserva cinegética real.
Antes de que existiera la calle existió el agua. Entre 1614 y 1616 se excavó el Viaje de Amaniel, una galería subterránea que recogía el agua en la antigua dehesa y la llevaba hasta el Alcázar Real. Ese conducto fijó el nombre del lugar en la memoria de la ciudad mucho antes de que la calle de Amaniel lo heredara.
El terreno había sido un encinar de la corona que Alfonso VII donó a la Villa en 1152 para premiar su fidelidad. De aquellas 900 hectáreas de bosque hoy solo sobrevive la Dehesa de la Villa. La calle baja desde la calle del Conde Duque hasta la plaza del Conde de Toreno, y su trazado estrecho y torcido delata que nació antes de cualquier plano, cuando el viejo bosque se parceló bajo Felipe IV. A lo largo de los siglos acogió instituciones de toda condición: la iglesia de las Comendadoras de Santiago, patrocinada por Felipe IV en 1650; el Conservatorio Profesional de Música en un antiguo noviciado jesuita; y en los números 29-31, la primera fábrica de cervezas Mahou, de ladrillo neomudéjar, cuya chimenea original todavía asoma sobre las cubiertas del barrio.
El cronista Antonio Capmany y Montpalau dedicó en su Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid (1863) una explicación particularmente extensa al nombre Amaniel. Hilario Peñasco y Carlos Cambronero, en Las calles de Madrid: noticias, tradiciones y curiosidades (1889), comentaron con sorna esa prolijidad, lo que sugiere que Capmany se aventuró en conjeturas etimológicas más allá de lo que la documentación respaldaba. El comentario irónico quedó recogido por los cronistas posteriores como ejemplo de la tensión entre erudición y leyenda en la historiografía callejera madrileña.
Sus nombres
- Calle de Gumielc. 1656
- Calle de Amanielsiglo XVII (consolidado bajo Felipe IV)
Ver fuentes (10)
- Calle de Amaniel — Wikipedia
- Madrid: sus viejas calles — Amaniel (Calle de)
- Historia del Parque de la Dehesa de la Villa — Ayuntamiento de Madrid
- La primitiva Dehesa de Amaniel — Amigos de la Dehesa (blog)
- Viaje de Amaniel — Wikipedia
- Antigua Fábrica de Cervezas Mahou en la Calle Amaniel — Arte en Madrid
- Amaniel: música, cerveza, historia — Somos Malasaña (eldiario.es)
- Paseando por la Malasaña del siglo XVII — eldiario.es
- Origen histórico y etimológico de las calles de Madrid — Capmany (1863), Internet Archive
- Una corrala en Comendadoras — Caminando por Madrid