Calle de Juan de Dios

Barrio de Universidad

Nombre de un hortelano llamado Juan de Dios que tenía sus tierras en este paraje y las perdió en una gran crecida del arroyo de Leganitos. La calle conserva su nombre al menos desde 1769, fecha del plano de Espinosa de los Monteros, que la recoge con idéntica denominación.

La calle va de la calle de San Bernardino a la travesía del Conde Duque, en el barrio de Universidad, distrito Centro. Es una vía corta, de trazado recto, que en el siglo XVIII discurría por una zona de huertas y tierras de labor al borde occidental del casco histórico, próxima al cauce del arroyo de Leganitos antes de que este fuera entubado. Peñasco de la Puente y Cambronero recogen en 1889 (p. 280) la memoria del vecindario: en ese terreno tenía sus propiedades un hombre llamado Juan de Dios, y en una noche de gran avenida el arroyo destruyó su hacienda y lo dejó en la miseria. Las versiones posteriores añaden que el suceso también le costó la vista y que vivió en una cueva de arena de la zona, pidiendo limosna a la puerta del oratorio de San Leonardo, edificio religioso hoy desaparecido. El oratorio se encontraba en las proximidades de lo que hoy es la iglesia de San Marcos (calle de San Leonardo, 10), construida entre 1749 y 1753 por encargo de Felipe V para sustituir estructuras anteriores. El carácter del arroyo de Leganitos, que nacía hacia Fuencarral y bajaba por los Reyes hasta la Plaza de España, era conocidamente torrencial en episodios de lluvia intensa. Las huertas que bordeaban su tramo superior, en la zona de lo que hoy es el barrio de Universidad, sufrieron inundaciones periódicas antes de que las grandes obras urbanísticas del siglo XVIII suavizaran el desnivel y el cauce quedara canalizado. A lo largo de los siglos XIX y XX la calle tuvo un perfil artesanal y comercial modesto: en 1786 figura un bordador, Antonio Suñol, que producía alfombras y ornamentos religiosos; hacia 1871 operaban una calderería y una refinería de sal; la carpintería Soto permaneció abierta bien entrado el siglo XX. El escritor Benito Pérez Galdós la menciona en la novela Miau, ambientada en el Madrid de la Restauración. En 1978 abrió en ella lo que la prensa local describió como el primer sex shop de Madrid, precediendo al de Barcelona en tres meses, lo que le dio momentánea notoriedad.
En 1978 abrió en esta calle el que la prensa madrileña consideró el primer sex shop de la ciudad, inaugurado tres meses antes que el primero de Barcelona. La noticia circuló en medios locales como ejemplo del cambio de costumbres en la Transición, convirtiendo brevemente en célebre una vía que hasta entonces solo conocían sus vecinos y los clientes de sus talleres artesanales.

Sus nombres

  • Calle de Juan de DiosAnterior a 1769
Personas Otras personas origen disputado
Ver fuentes (7)