Plaza de Cristino Martos

Barrio de Universidad

El nombre viene de Cristino Martos y Balbí (Granada, 1830 – Madrid, 1893), abogado y político del Partido Demócrata que fue ministro de Estado bajo Prim, ministro de Gracia y Justicia durante la Primera República, y presidente del Congreso de los Diputados en seis mandatos (1873 y 1886-1889). El Ayuntamiento aprobó el cambio por acuerdo municipal el 27 de febrero de 1895, dos años después de su muerte, en sustitución del nombre histórico de plazuela de los Afligidos.

La plaza ocupa un espacio irregular en el límite entre los barrios de Universidad y Argüelles, donde convergen las calles de la Princesa, Conde Duque, Duque de Liria, San Bernardino y Manuel. Su forma irregular responde al encuentro de tejidos urbanos de distinta época: el trazado antiguo del arrabal de los Afligidos al norte y la apertura posterior de la calle de la Princesa al sur. El nombre histórico, plazuela de los Afligidos, procede del convento de San Joaquín de padres premonstratenses. Juan de Chaves, conde de Santa Cruz, cedió unas casas en 1606 para alojar al colegio irlandés que había llegado a Madrid con el regreso de la corte desde Valladolid. Cuando los irlandeses se trasladaron hacia 1635 a la calle del Humilladero, fray Antonio de la Torre fundó allí el convento premonstratense bajo el mismo patronato del conde. En la iglesia conventual se veneraba una imagen de Nuestra Señora de los Afligidos, y ese nombre devoto se extendió al espacio urbano circundante. Mesonero Romanos en El antiguo Madrid (1861) recoge el convento situado «en la misma plazuela de Afligidos», y añade que tras su extinción pasó al dominio de los condes de Montijo. Pedro de Répide, cuya cronología sobre la fundación difiere levemente (1610 frente a los c. 1635 de Mesonero, que estima la llegada premonstratense posterior a los irlandeses), describe la fachada principal del convento todavía en pie en los años veinte del siglo XX. La plaza aparece sin nombre en el plano de Texeira (1656), ya con la fuente documentada; en el mapa de Espinosa de los Monteros (1769) figura con acceso desde la Puerta de San Bernardino como entrada noroeste a Madrid. El convento sufrió daños durante la guerra de la Independencia y fue demolido a lo largo del siglo XIX. En 1893 la marquesa de Revilla de la Cañada donó un inmueble en la plaza para casa de socorro del distrito de Palacio, que derivó en institución municipal de puericultura. El relieve actual del espacio —⁠dividido en una zona alta con terraza y área de juegos y una zona baja ajardinada que funciona como mirador sobre la calle de la Princesa⁠— se debe a las obras del Plan Bidagor de posguerra. La doble escalinata barroca que vertebra los dos niveles fue completada en 1949; los arquitectos Manuel Herrero Palacios y Luis Pérez-Mínguez proyectaron el conjunto, y el escultor Federico Coullaut Valera labró los dos grupos alegóricos (Abundancia y Alegría) en piedra de Sepúlveda, así como los delfines de la fuente semicircular en piedra de Colmenar. El modelo declarado para la escalinata fue la Escalera Dorada de la catedral de Burgos. Cristino Martos entró en política desde la fundación del Partido Demócrata en 1849. Participó en la revolución de julio de 1854, se sumó al pronunciamiento de Prim en 1866 —⁠lo que le valió una condena a muerte conmutada en exilio⁠— y colaboró directamente con Prim en la preparación de la Revolución de Septiembre de 1868. Tras el triunfo, presidió la Diputación Provincial de Madrid y fue elegido diputado por Ocaña en las Cortes Constituyentes de 1869. Sirvió como ministro de Estado cuatro años bajo Prim y Amadeo I, presidió el Congreso en febrero-marzo de 1873 (proclamada ya la Primera República), y volvió a presidirlo en seis mandatos consecutivos entre mayo de 1886 y mayo de 1889 durante la Restauración, ya bajo el liberalismo de Sagasta. Sus contemporáneos le atribuían una oratoria comparable en grandilocuencia a la de Emilio Castelar, amigo íntimo y compañero de condena. La RAE lo eligió académico en 1884 —⁠sin que llegara a leer su discurso de ingreso ni a ocupar el sillón⁠— y en 1888 ganó la presidencia del Ateneo de Madrid con apoyo de Sagasta y de fuerzas canovistas, frente al republicano Gumersindo de Azcárate.
Elegido académico de la Real Academia Española en 1884, Cristino Martos nunca llegó a leer su discurso de ingreso ni a ocupar el sillón. El discurso, titulado «Algunas observaciones sobre el concepto en nuestros grandes dramaturgos del derecho, la justicia y sus Ministros», se publicó póstumamente en el tomo VII de las Memorias de la RAE (1896). Menéndez Pelayo, que no lo había votado, dejó escrito: «Yo no lo voté porque no es hombre de letras».

Sus nombres

  • Sin nombre registrado1656
  • Plazuela de los AfligidosSiglo XVII – 1895
  • Plaza de Cristino Martos27 de febrero de 1895 – hoy
Personas Políticos y gobernantes origen disputado
Ver fuentes (11)