Gran Vía

Malasaña·Universidad

El nombre describe la condición física de la arteria: 35 metros de anchura, dimensión sin precedente en el callejero madrileño del siglo XIX. El adjetivo «gran» no honra a persona ni lugar; designa la escala del proyecto. El término circuló en prensa y en el debate municipal décadas antes de que comenzaran las obras, y la zarzuela homónima de Federico Chueca y Joaquín Valverde (estrenada en el Teatro Felipe el 2 de julio de 1886, veinticuatro años antes del primer piquetazo) lo consagró en el habla popular. La denominación oficial, sin embargo, no llegó hasta 1981.

Gran Vía empezó como un dolor de cabeza urbano. En 1862 se propuso abrir una vía ancha que atravesara el casco viejo para descongestionar la Puerta del Sol, vuelta un embudo intransitable. Tardó casi medio siglo en cuajar: el 4 de abril de 1910 Alfonso XIII dio el primer golpe de piqueta. Para abrir paso hubo que derribar unas 310 edificaciones y borrar o recortar 48 calles. La avenida creció en tres tramos, cada uno con su nombre y su estilo: eclecticismo afrancesado, luego modernismo y Art Déco, y al final expresionismo y rascacielos a la americana, del Edificio Telefónica al Capitol. Desde el primer día fue eje de comercio, cines y salas de baile; la prensa la comparaba con Broadway. La Guerra Civil la puso en la línea de fuego, y los vecinos la rebautizaron «Avenida de los Obuses». El franquismo la llamó Avenida de José Antonio, pero los madrileños siguieron diciendo «Gran Vía», apodo que terminó corriente en toda España, hasta que Tierno Galván le devolvió en 1981 el nombre que la calle nunca había dejado de tener en boca de la gente.
El 24 de enero de 1928 un toro destinado al matadero de Legazpi se escapó y recorrió la Gran Vía sembrando el pánico. El torero Diego Mazquiarán, «Fortuna», que paseaba por la avenida con su mujer, se quitó el abrigo y lo usó como capote improvisado para contener al animal mientras esperaba que le trajeran el estoque desde su domicilio en automóvil. Mató al toro de una estocada. El suceso causó tres heridos, destrozos en varios comercios y llegó a portadas de periódicos italianos y franceses. El Gobierno le concedió la Cruz de la Beneficencia. El diario ABC cubrió el incidente en su edición del día siguiente.

Sus nombres

  • Proyecto de prolongación de la calle Preciados (denominación técnica)1886–1901
  • Avenida del Conde de Peñalver1910–1936
  • Avenida de Pi y Margall1918–1936
  • Avenida de Eduardo Dato1921–1936
  • Avenida de la CNT1936
  • Avenida de Rusia / Avenida de la Unión Soviética1937–1939
  • Avenida de México1937–1939
  • Avenida de José Antonio1939–1981
  • Gran Vía1981–actualidad
Descriptivos Forma y trazado origen disputado
Ver fuentes (12)